Tras el anuncio de las modificaciones que el Banco Central impuso sobre el mercado cambiario, la industria comenzó a poner el alerta en algunas cuestiones que, dicen, se comenzarán a ver en los próximos días, a raíz de las nuevas normas vigentes.

En este sentido, a los empresarios les preocupan tres cuestiones: la capacidad de subsistencia de muchas empresas que tienen deudas en dólares, la normal provisión tanto de insumos como de mercadería, y el incremento de precios que indefectiblemente se terminará dando.

La primera de las preocupaciones tiene que ver con que dentro del paquete de medidas que lanzó el lunes el BCRA se determinó que las firmas que deban afrontar pagos de deudas en dólares, solo podrán acceder al 40% de esas necesidades. El resto, según la disposición oficial, deberán renegociarlo.

Los caminos que tendrá la empresa son dos. U obtiene esos dólares faltantes por fuera del mercado oficial, o arregla con su acreedor otros tiempos de pago. En ambos casos, deberá afrontar un sobre costo. Este panorama, según advierten los empresarios, podría determinar que algunas firmas entren en default, al no poder cumplir con sus obligaciones.

Otro de los efectos no deseados es que algunos proveedores podrían comenzar a recortar la provisión tanto de insumos como de productos finales. “El gran problema aquí es que al no tener una referencia cierta de precios, algunos proveedores comenzarán a retacear entregas. No quieren quedar desfinanciados al vender a un precio y luego tener que volver a reponerlo a un costo mayor. Guardan la mercadería y es como guardar dólares”, precisó uno de los empresarios consultados.

Además, la cotización de muchos proveedores -sobre todo de aquello con gastos dolarizados- no toman al dólar oficial como referencia, sino que la vara la ponen el blue o el contado con liquidación -CCL-, que se estiman se comenzarán a distanciar cada vez más del oficial. Esto, primero, podría provocar una complicación en el aprovisionamiento de algunos comercios, pero también generaría un efecto derrame sobre el precio final que deben pagar los consumidores.

En este sentido, hay algunas compañías que trabajan con un nivel de stock más importantes que otras, por lo que podrían sobrellevar mejor por un tiempo esta problemática.

Freno a inversiones mineras

Además, las nuevas medidas ponen en duda los proyectos de la industria minera, inversiones que superan los 25,000 millones de dólares, alertó la Cámara Argentina de Empresarios Mineros.

“Se cortan las vías de financiamiento. Y, a los que ya vinieron, se los puso contra la pared porque están obligados a negociar, en 15 días, toda su deuda”, resaltó.