Sin acciones gubernamentales ni un programa integral contracíclico de la economía mexicana, el sector industrial prevé que el Producto Interno Bruto (PIB) de México podría caer 5.7% en el 2020, que implicaría la pérdida de 875,000 empleos  y la disminución del 38% en la Inversión Extranjera Directa (IED).

José Luis de la Cruz, director del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC), organismo aglutinado en la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin), advirtió que por cada pérdida de 1 punto porcentual del PIB, le representa 288,000 millones de pesos a la economía mexicana, por lo que será insostenible el decrecimiento del 6%, al costar más de un billón de pesos.

En videoconferencia, el economista presentó el documento Perspectivas 2020 del IDIC, y acompañado por el director de la Concamin, Manuel Pérez, De la Cruz instó al gobierno de Andrés Manuel López Obrador, a los empresarios, sindicatos y sociedad a lograr un acuerdo nacional para enfrentar la recesión económica, pues el gobierno no podrá contener ese impacto y proceder a evitar, en la medida de lo posible, graves impactos en la población más desprotegida.

Precisó que la economía mexicana ya estaba enferma antes del coronavirus, sin embargo, esta pandemia llegó a alterar los escenarios de las manufacturas en el mundo, del turismo, de las relaciones comerciales, por lo que urgen acciones que amortigüen la caída de la economía.

Frente a la crisis sanitaria del Covid-19, la caída en los precios del petróleo, así como la desaceleración industrial, México debe reconstruir su aparato económico con la conservación del empleo y la quiebra de empresas, incrementar el consumo de productos hechos en México, construcción de infraestructura estratégica, estímulos fiscales y pero sobre todo, terminar con  el planteamiento de la lucha de clases.

El IDIC prevé que con un escenario de decrecer al 5.7%, la inflación se ubicaría al 4.8%, tipo de cambio en 28 pesos por dólar; caída de 7.1% en la actividad industrial, caída de 2.4 en el consumo privado y disminución del 9.7% en la inversión pública. Además, con la incertidumbre sobre el estado de derecho y las inversión la IED podría descender 38% respecto al año previo y las remesas, aunque dependen del empleo en Estados Unidos, podrían caer 19 por ciento.

kg