ICA, que lidera el consorcio que estuvo a cargo de la Línea 12 del Metro, participa en un par de licitaciones que realiza la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) para construir dos viaductos elevados en el Estado de México que ayudarán a la conectividad con el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA).

Los dos concursos (en los que hay igual número de propuestas competidoras: 17) serán fallados la siguiente semana y la suma de los contratos supera los 1,000 millones de pesos.

Entre los requisitos requeridos por la dependencia está el acreditar experiencia en construcción de viaductos elevados y entre sus competidores está Constructora de Proyectos Viales de México, que participó en uno de los tramos del Tren México Toluca y en las dos licitaciones en curso entregó las propuestas económicas más bajas.

Las ofertas presentadas por ICA en los concursos que forman parte de la vialidad Tonanitla (el acceso principal y libre de peaje para al nuevo aeropuerto que requerirá de 1,950 millones de pesos, tendrá una extensión de 10.5 km y también será licitado por la SCT) son competitivas respecto a las de otros grupos.

Uno de los viaductos será de 2 km de longitud y la empresa presentó una oferta de 793,519.9 millones de pesos (la más alta fue de 1,021.3 millones de pesos de VISE y la más baja de 736,836.8 millones).

En el segundo viaducto, de 0.6 km, la firma estima que hacerlo por 413,462 millones de pesos (la propuesta más alta es del Grupo Industrial Rubio, 656,702.2 millones de pesos y la más baja de 372,705 millones de pesos).

A detalle, las obras consisten en la “construcción de viaducto elevado, mediante la construcción de terracerías, obras de drenaje, pavimentos, estructuras, obras complementarias, obras inducidas, iluminación y señalamiento en el Estado de México”.

Ante la cercanía del accidente en la Línea 12, el presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), Francisco Solares, considera que no debe tener incidencia alguna con las licitaciones referidas.

“Si la toma de decisiones es seria, si se evalúa correctamente todos los factores no tiene por qué afectar en nada y en este momento menos, cuando no se puede decir que una empresa sea la culpable. Solo hay rumores, pero en su momento se debe llegar a las últimas consecuencias”, dijo el empresario.

alejandro.delarosa@eleconomista.mx