El secretario de Agricultura y Desarrollo Rural, Víctor Villalobos Arámbula, llamó a todos los productores a seguir apostándole al sector agropecuario ya que las condiciones son “muy favorables en este ciclo agrícola”, gracias a un buen temporal y a los atractivos precios derivados de la demanda nacional e internacional de los granos.

De acuerdo con el titular de Sader, el escenario climático ha influido este año en un mejor nivel de captación de agua en las presas, pues 115 de ellas se encuentran por arriba del 50% de capacidad; 18 entre el 20 y 50%, y sólo cuatro están con niveles por debajo del 20%, por lo que anticipó que también el próximo ciclo agrícola otoño-invierno será muy benéfico para la agricultura de riego.

En un comunicado de prensa informó que de acuerdo a datos al 7 de octubre de 2021 de la Comisión Nacional del Agua, la disponibilidad de agua en presas de almacenamiento para riego es de 26,756 hectómetros cúbicos, es decir, 494 más respecto a los 12 días anteriores.

La región Noroeste presenta el mayor porcentaje de almacenamiento a esa fecha, con 49.1%, mientras que la región Noreste cuenta con 15.2 por ciento.

El titular de Agricultura subrayó, además, los buenos precios internacionales de los productos del campo, los granos particularmente lucen más atractivos en comparación con años anteriores, derivado de factores coyunturales internacionales y de los volúmenes de producción en otros países.

El secretario Villalobos recomendó que "aprovechemos los beneficios y los buenos precios de las cosechas para invertir en pago de adeudos, insumos, maquinaria e infraestructura y estar mejor preparados para aprovechar los próximos ciclos agrícolas".

Expresó que actualmente hay agua, tierra y capital humano, y apostarle a la inversión y coinversión en el sector primario mexicano incidirá en la reducción de las asimetrías de nuestro sector y en fortalecer la seguridad alimentaria con soberanía.

Afirmó que el gobierno de México tiene claro el objetivo de reducir los niveles de pobreza en el sector rural y la dependencia externa de granos básicos, así como fortalecer la seguridad alimentaria con la operación de programas prioritarios y acciones sustentadas en la innovación y en la tecnología.