La Secretaría de Energía sacará al mayor campo programado para una licitación petrolera: el bloque 30 de la cuarta licitación de la Ronda Dos de 4,440 kilómetros cuadrados en aguas profundas, para solicitar estudios ambientales en su ubicación, que es la plataforma marina de Yucatán.

Así, solicitará a la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) la elaboración de un estudio que analice a profundidad las implicaciones ambientales de la posible exploración y extracción de hidrocarburos en el área natural protegida conocida como Arrecife Alacranes, al norte de la Península, a 188 kilómetros de Puerto de Progreso.

La Sener promovió cinco zonas de salvaguarda de actividades de exploración y extracción de petróleo en el territorio nacional, una de ellas corresponde a la protección de 219,012 kilómetros cuadrados, incluyendo zonas de humedales, sitios Ramsar y arrecifes.

El Arrecife Alacranes se ubicó dentro de dicha salvaguarda, como medida de protección adicional a la disposición contenida en la legislación emanada de la reforma energética que prohíbe toda actividad petrolera en áreas protegidas.

En ese contexto, el área contractual número 30 fue ubicada a una distancia de 23.5 kilómetros de la zona de salvaguarda, a 48 kilómetros fuera del área natural protegida y a 64.5 kilómetros del Arrecife Alacranes, distancias mayores a las de otras regiones del planeta donde se dan explotaciones petroleras cercanas a formaciones coralíferas en buenas condiciones.

“Para tener aún más certeza respecto de la integridad ambiental del área natural protegida, la Sener ha decidido solicitar a la ASEA que evalúe si esas distancias y disposiciones son adecuadas”, aseguró el organismo. La licitación 2.4 quedaría integrada por 29 áreas en aguas profundas y ultraprofundas del Golfo de México; la subasta será el día 31 de enero del 2018.