Londres.- La enferma economía europea está infectando a su sector farmacéutico, tradicionalmente una de las industrias más exitosas de la región.

Los recortes de precios para contener el gasto en salud alcanzaron niveles sin precedentes en el segundo trimestre, lo que provocó nuevas quejas de las farmacéuticas sobre un sistema que puede provocar grandes descuentos en toda la Unión Europea.

Los resultados trimestrales muestran que la capacidad para absorber el golpe a los precios europeos varía de compañía a compañía.

Mientras que la francesa Sanofi fue capaz de tomar con calma el jueves una pérdida en ventas esperada de 300 millones de euros (364 millones de dólares) en el 2012 por las medidas de austeridad europeas, gracias al crecimiento en otras zonas, el tema forzó a la británica GlaxoSmithKline (GSK) a recortar su panorama para el año el miércoles.

Los recortes de precios en Europa alcanzaron un récord de 7% en el segundo trimestre, según GSK, y ejecutivos de otras compañías concordaron en que la presión sobre los precios se está intensificando.

"Ha sido un mayor nivel de impacto a lo que habríamos esperado", dijo a la prensa Tony Zook, jefe de la organización comercial AstraZeneca, al informar ventas más débiles a las esperadas.

Las ventas de AstraZeneca cayeron 21% en el segundo trimestre, castigadas por competencia genérica a su exitoso medicamento antipsicótico Seroquel y por la presión sobre gastos en salud en Europa.

La continua interrupción en la cadena de suministro provocada por problemas con un nuevo sistema informático en una planta en Suecia se sumó a los problemas del grupo.

Novartis dijo a analistas la semana pasada que Europa se había convertido en el mercado más difícil a nivel mundial para la fijación de precios de medicamentos.

Las deudas malas también son un gran dolor de cabeza.

Su rival suiza Roche dijo que se le deben 1,500 millones de francos suizos (1,500 millones de dólares) por parte de los endeudados estados del sur de Europa, aunque la cantidad bajó respecto a los 2,100 millones de francos suizos que se le debían hace seis meses, tras un plan de España para saldar cuentas impagas.

La reducción de precios en Europa tiene lugar en momentos difíciles para las farmacéuticas multinacionales, que están pasando por la mayor ola de expiraciones de patentes de la historia tanto en el Viejo Continente como en Estados Unidos.

RECORTES DE PRECIOS

La próxima pérdida de ventas de productos más viejos ha llevado a que la industria busque nuevas oportunidades por el mundo, especialmente en mercados emergentes, donde una creciente clase media está ansiosa por comprar una variedad cada vez más amplia de medicamentos occidentales.

Sin embargo, esos nuevos mercados no son la panacea.

Los Gobiernos desde Turquía a China también están conteniendo precios para reducir los crecientes gastos en medicamentos, lo que ha provocado dudas sobre pronósticos anteriores acerca de que los mercados emergentes puede seguir creciendo bien por sobre un 10 por ciento al año.

Japón, el segundo mayor mercado mundial de fármacos, también experimenta recortes obligatorios de precios en el 2012 bajo un proceso por el que atraviesa el país cada dos años.

Eso deja a Estados Unidos como el único mercado en el mundo donde las farmacéuticas aún son capaces de elevar los precios para sus productos.

En el frente europeo, la industria farmacéutica está aumentando la presión por cambios al sistema de comercio europeo en medicamentos, que afirma que agrava la situación.

El impacto de reducciones de precios excepcionales en países golpeados por la crisis, como Grecia, es magnificado debido a que Gobiernos en toda Europa -y, de hecho, en todo el mundo- se refieren a los precios en el sur de Europa al fijar sus propios precios de fármacos.

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