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Falta de inventario quita potencia a leasing automotor
La firma se adapta al entorno con consultoría para ofrecer alternativas cuando arrecia falta de producto.

La reactivación económica luego de la fase aguda de la pandemia de Covid-19 impulsó el arrendamiento financiero de vehículos ligeros para empresas, pero la falta de inventario en los últimos meses se ha convertido en el principal freno del sector, reconoció Edgard Torres, director comercial de la empresa especializada Leaseplan.
En México la flota de este tipo de vehículos, destinados a la fuerza de ventas o servicios en campo, asciende a unas 250,000 unidades, lo que calcula Leaseplan es a lo sumo una cuarta parte del tamaño potencial del mercado.
Por lo tanto, el margen de crecimiento es muy amplio y, de hecho, la reactivación económica aceleró el avance, ya que el esquema de arrendamiento les da a las empresas la oportunidad de no descapitalizarse al renovar sus flotas, una ventaja luego de que la crisis del Covid-19 apretó los presupuestos empresariales y los reorientó hacia otros rubros como la digitalización.
“Hoy en día mucha con la pandemia muchas empresas tuvieron que invertir en equipo para mantener a su gente conectada, cómputo, nube. Esta inversión muchas veces nos favoreció, porque ellos preferían capitalizarse para hacer esas inversiones y no precisamente comprar vehículos”, dijo en entrevista.
Sin embargo, la escasez de semiconductores y otras materias primas ha mantenido baja la oferta de automóviles, por lo que los períodos de espera para la entrega de unidades nuevas se han extendido a períodos de seis meses y hasta nueve meses, dependiendo del vehículo.
Sortear este obstáculo ha demandado el desarrollo de nuevas capacidades de adaptación y en el caso de Leaseplan, la consultoría ha sido una respuesta.
La empresa se ha especializado en el análisis detallado de costos totales de propiedad (TCO), es decir, no solo su precio, sino todos los relacionados con la operación del vehículo (consumo de combustible, seguros, mantenimiento, etcétera). Esto les permite ofrecer alternativas a las empresas cuando los vehículos que buscan no están disponibles.
Estamos abriendo el abanico de opciones para que los clientes vean qué alternativas pueden tener, luego de hacer un análisis de TCO”, comentó el directivo de la empresa de origen holandés.
Gracias a estos análisis, las empresas pueden visualizar que tienen alternativas de producto competitivas en caso de que el vehículo que busquen no esté inmediatamente disponible, situación que será relativamente común el resto del año y posiblemente hasta el primer trimestre del 2023, según la información que han hecho saber las armadoras a Leaseplan.
La empresa, con presencia en México desde el 2009, destaca otras ventajas del arrendamiento de vehículos además de las ya conocidas ventajas fiscales (deducción de rentas) y de incluir en una sola renta todos los gastos del vehículo para une mejor planeación financiera.
“Nosotros administramos la flota para que no estén ocupados en tareas administrativas. “Muchas veces nuestros contactos no tienen perfil de administración de flota. Puede ser el área de finanzas, recursos humanos, facilities, procurement, que les tocó tener la administración de la flota en sus manos, pero no es su expertise”, comenta Edgard Torres.
octavio.amador@eleconomista.mx