La reforma energética en el sector eléctrico le ha dejado al Estado mexicano solamente las actividades referentes a la planeación y el control del sistema eléctrico nacional y del servicio público de transmisión y distribución de energía eléctrica.

De acuerdo con expertos en el sector eléctrico, los artículos constitucionales modificados (25, 27 y 28) estipulan expresamente que en estas actividades no se otorgaran concesiones.

Sin embargo, se prevé la posibilidad de que el Estado mexicano celebre contratos con los particulares en los términos que la legislación secundaria determine al respecto, debiendo ésta detallar la forma de participar en la industria eléctrica.

La reforma además, en términos de estructura jurídica, lleva a cabo una apertura en la generación y comercialización de energía eléctrica bajo sus modalidades convencionales o de fuentes de energías renovables (excepto la nuclear, que conserva plenamente el Estado).

También apunta a que la generación podrá ser desarrollada con sólo un permiso otorgado por la Comisión Reguladora de Energía y el aval de un nuevo organismo independiente de la Comisión Federal de Electricidad, denominado Centro Nacional de Control de Energía.

En ese sentido, el nuevo Centro Nacional de Control de Energía tendrá la responsabilidad mayor en el tema de la operación diaria del sistema eléctrico nacional.

De acuerdo con funcionarios de la Comisión Reguladora de Energía (CRE), con la reforma, desaparecen los esquemas de productor externo de energía, que es un ente exclusivo para generar energía para la Comisión Federal de Electricidad, además de que los cambios implicarán modificaciones tanto en los productores independientes como en los de auto consumidores.

José Antonio Prado, abogado especialista en energía, considera que los contratos de compromiso de capacidad de generación de energía eléctrica detentan cláusulas de rescate en favor de la CFE, misma que en un futuro tendrá que determinar la forma en que seguirá su crecimiento.

La competencia por clientes industriales y comerciales del sector eléctrico del país, será la más aguda que deje la reforma energética , aseguró.

CFE hacer negocios foráneos

Francisco Rojas, director de la CFE, puntualizó en la reunión con el Servicio Exterior Mexicano que la reforma convierte a dicha Comisión de una empresa de electricidad a una de energía, lo que les permitirá incursionar en negocios internacionales, sobre todo con nuestros socios y vecinos Canadá, Estados Unidos, así como Centro, y parte de Sudamérica.

Sin embargo advirtió , resulta necesario que en las leyes secundarias se defina con precisión cuál va a ser el funcionamiento de esta nueva etapa, en donde la CFE se convertirá en una empresa productiva del Estado, cuyo objetivo fundamental sea la generación de valor.

luis.carriles@eleconomista.mx