En México, el subsidio energético cuesta más de 200,000 millones de pesos al año y del 2005 al 2010 el gasto acumulado en este rubro ascendió a 1 billón 150,000 millones de pesos, que significa 10% del PIB, por lo que el analista del Centro de Investigación para el Desarrollo AC (CIDAC), Marco Cancino, aseguró que urge un debate al respecto que considere efectos regresivos y ambientales junto con los costos de oportunidad que le generan al país.

Durante una presentación realizada por el CIDAC y convocada por el diputado Vidal Llerenas, secretario de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública, el académico afirmó que además por cada 100 pesos que gasta el gobierno, 15 pesos van directamente a subsidios.

Los pendientes en ese rubro, aseguró Cancino, son la necesidad de una política energética integral, la discusión sobre la transparencia y la determinación del presupuesto destinado a subsidios energéticos por el Congreso y mecanismos para la focalización de subsidios .

Según su análisis, realizado con datos del CIDAC, Petróleos Mexicanos y la Comisión Reguladora de Energía, en el 2011 el subsidio eléctrico superó 1% del PIB, mientras que el de la gasolina constituyó 25% de la recaudación de IVA y el del gas LP fue de más de 105,000 millones de pesos desde el 2003 hasta el año pasado.

MONTOS REGRESIVOS

Si se considera la regresividad que impide el crecimiento nacional, casi 30% más pobre de la población recibe 17% de los subsidios, mientras que 30% más rico de la población recibe 34% de éstos; en cuanto a la gasolina, 75% beneficia a 50% más rico, tan sólo 26% llegó a 50% más pobre.

Con la electricidad, el recurso se repartió durante el 2011 de la siguiente manera: 10% más rico recibió nueve veces más que un hogar en 10% más pobre el subsidio eléctrico residencial dio una brecha de dos a uno entre ricos y pobres.

Además, a partir del 2000 el valor del subsidio sobrepasó el valor del aprovechamiento, por lo que el subsidio se financia mediante los recursos del gobierno federal (56%) y la Comisión Federal de Electricidad (44 por ciento).

En cuanto a los efectos ambientales se generan incentivos a la explotación irracional de los recursos , puesto que el sector transporte (doméstico y de carga) genera 20% de las emisiones totales.

Con lo que se gasta en subsidios, afirmó finalmente, se crearían cuatro universidades del tamaño de la UNAM, 650,000 casas de interés social o 10 veces el costo del Programa Oportunidades.

[email protected]