El presidente de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), Eduardo Solís, dio a conocer que de 2005 a la fecha han ingresado al país siete millones de vehículos usados.

Ante ello, aseguró que la importación de unidades usadas es el elemento fundamental que ha deprimido el mercado interno, por lo que impedir su entrada -consideró- abriría la posibilidad de crear entre 300 y 350,000 nuevos empleos en el sector.

"Importamos casi siete millones de autos usados. De verdad despedazamos nuestro mercado interno de autos en circulación en México", aseguró en conferencia de prensa.

Recordó que en 2005, el entonces presidente Vicente Fox emitió un decreto para permitir la importación de autos usados, lo que fue una "política completamente equivocada" porque se dio entrada de manera indiscriminada a vehículos de 10 años o más de antigüedad.

Para reactivar el mercado interno automotriz, planteó cuatro puntos comenzando por el ordenamiento de la importación de autos usados, para después continuar con la depuración de éstos mediante la aplicación de la normatividad al parque vehicular del país.

Propuso además contar con mecanismos que permitan "desatar el crédito", pues actualmente 50% de las ventas internas del sector son a crédito, cuando el estándar mundial es de 75 por ciento.

Asimismo, consideró necesario regresar la deducibilidad de los vehículos, pues hoy es de 175,000 pesos cuando debería ser de 300,000 pesos.

Eduardo Solís cuestionó también el tema de la tenencia que hoy se aplica en estados y el Impuesto Sobre Automóviles Nuevos "que ni siquiera es un impuesto transparente".

Lo anterior, apuntó, porque en la actualidad no se observa en la factura, pero que equivale a 4.0% del precio de la unidad.

Finalmente, el representante de sector propuso hacer deducible los intereses de créditos sobre autos como sucede con los créditos a la vivienda. "Esos elementos permitirían darle un empujón al mercado interno", puntualizó.

MFH