Pemex Exploración y Producción hizo descubrimientos comerciales en el área de Cinturón Plegado Perdido, pese a las objeciones iniciales de la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH), la cual estaba en contra de llevar a cabo actividades de exploración y de perforación en aguas ultraprofundas, dado que no se cuenta con la experiencia y los protocolos de seguridad industrial requeridos.

La inversión y los costos del yacimiento son los siguientes: inversión exploratoria, 127,783 millones de pesos, de los cuales para planeación estratégica son 127,006 millones y para la parte operacional, otros 777 millones.

Además, en conjunto con los trabajos de exploración en la cuenca del Golfo de México Profundo, con la inclusión del Proyecto Área Perdido, se llevaron a cabo diversas actividades como la adquisición de 17,016 kilómetros de información sísmica 3D, 56% más que lo registrado hasta el 2009.

Este yacimiento se ubica frente al litoral de Tamaulipas, dentro la zona exclusiva económica del Golfo de México y colinda con la frontera de Estados Unidos al norte y con el proyecto Golfo de México Sur, al oriente y al sur. Consta de 26,892 kilómetros cuadrados y se espera que se mantenga en manos de Pemex en la ronda cero.

El yacimiento conocido como Cinturón Plegado Perdido y el de Cinturón Subsalino deben ser evaluados para poder ser incorporados como reservas, actualmente tienen recursos prospectivos de aceite ligero y gas asociado con un volumen que varía de los 2,202 millones de barriles de petróleo crudo equivalente (mmbpce) a los 8,995 mmbpce. Su valor medio es de 4,803 mmbpce.

La estrategia de exploración es que se deben perforar 47 pozos exploratorios en un periodo de 15 años (entre el 2012 y el 2026); adquirir 3,000 kilómetros de información sísmica 3D; obtener 68 estudios geológicos, dos geofísicos (uno de sísmica 3D y uno electromagnético) y 44 geofísico-geotécnicos de apoyo a la perforación.

Este yacimiento está protegido por la aprobación del acuerdo transfronterizo que hay entre México y Estados Unidos para las aguas profundas, que fue ratificado por el Senado mexicano hace dos años y medio y se tiene la aprobación del Congreso de Estados Unidos.

Lo que sigue para ambos gobiernos es el intercambio de notas diplomáticas y después habrá un plazo de aproximadamente 90 días para que pueda entrar en vigor. Al respecto, el secretario de Energía, Pedro Joaquín Coldwell, dijo en su momento que la gran ventaja para México es que con este acuerdo queda protegida la riqueza petrolera de México, particularmente en la zona del Plegado Perdido .

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