La ola de posiciones encontradas al interior del partido Morena mantiene bajo incertidumbre a las empresas globales, en especial las del sector energético, las cuales podrían frenar algunas de sus inversiones hasta en tanto no se definan las reglas con las cuales operará el nuevo gobierno, sostuvo el presidente del Consejo Ejecutivo de Empresas Globales (CEEG), Frédéric García.

“Estamos a pocos días de que el nuevo gobierno (de Andrés Manuel López Obrador) tome las riendas de la economía y escuchando voces encontradas dentro del partido del poder. Lo hemos escuchado en declaraciones encontradas y eso crea incertidumbre”, lamentó el representante de empresas internacionales, que generan 10% del PIB de México y más de 11% de las exportaciones del país.

El CEEG, que representa a empresas del sector energético como ExxonMobil, Iberdrola, Shell, Schneider Electric, entre otras de diversos sectores, afirmó que ante el cambio de gobierno, “todo mundo espera a ver qué pasa”, pues el equipo de López Obrador ha mencionado que la reforma energética sufrirá cambios.

“En México, al igual que en el mundo, enfrentamos una realidad complicada. Continúa el enorme desafío de fortalecer el Estado de Derecho”, acotó al presentar su Agenda 2030 ante la Cuarta Revolución Industrial. Al cuestionarle sobre el monto de inversiones en espera del cambio de gobierno, García respondió no tener la cifra porque hay varios proyectos tras la apertura de sector energético.

Se le cuestionó si les preocupa la cancelación del fracking. “Más que preocupar, es tema de oportunidades, que se pueden fructificar o se pueden perder. En Texas este tipo de decisiones les favorece a ellos, porque están desarrollando este tipo de manufactura y México se está perdiendo con este tipo de decisión, entonces debería estar a la altura de su vecino en la materia. No es que preocupa, pero como en todo, siempre hay oportunidades que se toman o se desechan”.

El presidente del CEEG confirmó que existen algunas empresas que están preocupadas (por el cambio de gobierno). “Si hay empresas vinculadas al consumo, ellas no lo están, pero otras que están vinculadas a energía o petrolera, ahí sí puede haber expectativas sobre si se cumplen o no”.

Advirtió que Brasil está en el proceso de reconquistar a las inversiones perdidas en su territorio en los últimos años, con estrategias atractivas, por lo cual “puede ser mucha competencia para México, y precisamente ponemos a conocimiento una plataforma que permita medir metas desde Estado de Derecho hasta inclusión social”.

Antes del triunfo electoral del presidente electo Andrés Manuel López Obrador, la Comisión Reguladora de Energía contaba con solicitudes para el desarrollo de 62 proyectos para el almacenamiento de combustibles en 22 entidades del país, que significarían incrementar más de una y media veces la capacidad actual de las terminales, según la Secretaría de Energía.

Sin embargo, empresas como Shell o ExxonMobil, miembros del consejo, se vuelven fundamentales al ser los potenciales usuarios de estos sistemas anclando su construcción a contratos de demanda, por ejemplo.

Otros proyectos, como infraestructura de generación eléctrica, fuera de las subastas que realiza el gobierno o de los contratos con la Comisión Federal de Electricidad, también pueden encontrarse en pausa, debido a la falta de claridad sobre los próximos modelos tarifarios que constituyen el plan de negocios de los operadores eléctricos.

En su oportunidad, Abel Hibert, asesor económico de Andrés Manuel López Obrador, admitió que existe gran incertidumbre entre los inversionistas por la decisión de implementar consultas ciudadanas. “Estuve en Nueva York con inversionistas y les preocupa que haya este tipo de consultas, no tanto que se consulte, es algo que se hace en todo el mundo como el Brexit, pero es una forma de democracia participativa, que genera inquietud en los mercados”, reconoció. (Con información de Karol García)