De cara a la reactivación económica, empresarios alemanes y españoles advirtieron de una “catástrofe” para futuras inversiones en diversos rubros, si México no respeta los proyectos energéticos renovables en marcha y los contratos firmados.

“México tiene la oportunidad de recibir más fondos privados (en el sector energético) si los inversores ven que se les valora y que se quieren sus euros, que los contratos se cumplen, que las adjudicaciones que se dieron de manera limpia y transparente se respetan en el ámbito energético; entonces todos vendrán con más fondos para dar empleo y para ayudar a salir de la crisis”, estableció Antonio Basagoiti Pastor, presidente de la Cámara Española de Comercio en México (Camescom).

En el marco del webinar “Diálogos Covid-19, México después de la pandemia. Inversión y Comercio: Perspectiva de España y Alemania frente a la recuperación Económica”, Stefan Deuster, presidente de la Cámara Mexicano-Alemana de Comercio e Industria (Camexa), sentenció que “sería una catástrofe si no se van a corregir las últimas tendencias que dan prioridad a los proyectos de energías fósiles a través de la Compañía Federal de Electricidad (CFE).

El representante de las compañías alemanas instaladas en México, entre las que destacan automotrices como Volkswagen, BMW y Audi, sostuvo que nuestro país ha sido un socio muy confiable en las últimas décadas; de hecho, recordó la crisis mexicana de 1995 (a la que refirió como la crisis del “efecto tequila”), cuando el país enfrentó la turbulencia con una disciplina económica y financiera “ejemplares”, sobre todo al compararlas con las crisis latinoamericanas y europeas.

México debe corregir el rumbo sobre el uso de energías fósiles de manera rápida y respetar las reglas de juego, de lo contrario perderá su atractivo para los capitales, dijo.

Este año las autoridades regulatorias mexicanas en materia energética han tomado medidas encaminadas a limitar el despacho eléctrico de proyectos renovables, bajo el argumento de mantener la estabilidad del sistema eléctrico en medio del desajuste de demanda que causó la pandemia del Covid-19.

En semanas recientes, el presidente Andrés Manuel López Obrador se reunió con representantes de órganos como la Comisión Reguladora de Energía y les pidió favorecer a Petróleos Mexicanos y a la Comisión Federal de Electricidad, en contrasentido con los principios de libre competencia que estableció la reforma energética del 2013-2014.

Antonio Basagoiti resaltó que en energía y sobre todo en energía renovable, “hay muchos países que quieren recibir inversiones y ¿a dónde van las inversiones?, van donde se les trata bien, a donde se les respetan la competencia, donde los reguladores no se cambian todos los días y no hay corrupción. Además, a donde se respetan los acuerdo y normas internacionales, en definitiva”.

Antonio Basagoiti aseveró que México puede ganar esas inversiones que quieren otros países y puede hacerlo fortaleciendo valores de respeto y acuerdos de los tratados.

“En la medida que se pongan valor y se aprecien las inversiones, se crearán las condiciones para que más empresas inviertan en México. En el sector energético mexicano hay un potencial de inversión, un tipo de inversión responsable, sostenible y eficiente y una inversión que ayudaría a cumplir los compromisos medio ambientales y acuerdos internacionales”, recomendó el ejecutivo para las empresas españolas.

Recordó que la inversión española en los proyectos energéticos es muy importante y existe el interés, pero no solo eso, sino que dentro del Tratado de Libre Comercio entre México y la Unión Europa (TLCUEM) se hace referencia a los compromisos de medio ambiente y a los acuerdos de París para reducir las emisiones contaminantes, por eso en la medida en que se de valor y se aprecien las inversiones, se podrá invertir más en el país.

A decir del presidente de la Camexa, “México está bendecido con un enorme potencial para energías renovables, eólica y solar, pero para explotar este potencial se requiere sin duda la iniciativa privada”.

Stefan Deuster mencionó que se requieren contratos confiables a largo plazo y para tenerlos, no debe de cambiarse las leyes. Para las empresas afiliadas a la Camexa existen varias preocupaciones por temas como corrupción, falta de certeza jurídica e inseguridad en México.

lilia.gonzalez@eleconomista.mx