Peter Navarro, asesor en materia comercial de la Casa Blanca, afirmó este viernes en medios que el Congreso estadounidense debe aprobar el T-MEC en los próximos 30 días y que sería una catástrofe no ratificarlo.

Sus comentarios se producen luego de que el 11 de septiembre el representante comercial de la Casa Blanca, Robert Lighthizer, presentó una contrapropuesta formal a un grupo de legisladores demócratas sobre el proceso del proyecto de ley de implementación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

Antes, la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, nombró a mediados de junio un grupo de legisladores demócratas para negociar demandas de su bancada relacionadas con el T-MEC.

En ese marco, tanto el presidente Donald Trump como Lighthizer han presionado a los legisladores para que pongan a votación el T-MEC.

Del lado mexicano, el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador informó que desde el 1 de diciembre de 2018 se dio a la tarea de cumplir los compromisos asumidos para lograr la ratificación del T-MEC.

El 2 de mayo el Poder Ejecutivo Federal impulsó la aprobación de la Reforma Laboral, misma que entró en vigor, lo que significa el cumplimiento por parte de México del anexo 23 del T-MEC y un cambio trascendental en las relaciones obrero-patronales.

Esta reforma fortalecerá los derechos de los trabajadores, de las agrupaciones sindicales y de los órganos del Estado que intervienen en la impartición de la justicia laboral.

Desde la perspectiva del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, con la aprobación del T-MEC en el Pleno del Senado el 19 de junio de 2019, el Estado mexicano manda un claro mensaje de certidumbre y compromiso con el libre comercio a nuestros socios comerciales de América del Norte y al mundo.

A través del T-MEC se logra mantener el libre acceso a los mercados de Estados Unidos y Canadá, además de fortalecer la integración de cadenas regionales de valor. La región de Norteamérica cuenta con 490 millones de habitantes, un PIB conjunto de 23 billones de dólares y 1.2 billones de dólares de comercio.

El T-MEC fue presentado por el Poder Ejecutivo al Senado, una vez que el Gobierno de Estados Unidos eliminó los aranceles impuestos bajo la Sección 232 de la Ley de Expansión Comercial de ese país a la importación de acero y aluminio de México. La eliminación de dichos aranceles fue una condición del Gobierno de México para continuar con el proceso de aprobación de dicho tratado.