El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) presentará una propuesta a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público para definir el nuevo esquema de distribución de medicamentos, informó el director general, Zoé Robledo.

Entrevistado luego de la inauguración fotográfica por los 40 años del IMSS, Robledo descartó que sea el propio instituto el que se encargue de la distribución de medicamentos en todo el país, se trata, dijo, de hacer una propuesta tanto de la revisión de la capacidad instalada, “para saber qué tanto, en una lógica de coordinación institucional, podemos ayudar a aquellas instituciones que pudieran tener un problema a la hora de la distribución”.

Aclaró que “no hay una instrucción, no la podría haber, reitero. Lo que hay es una solicitud para hacer una propuesta, es algo de lo más regular, y es lo que estamos haciendo; cuando tengamos la propuesta la daremos a conocer, justo lo que dará la propuesta cuando se conozca es la viabilidad o no de hacerlo para otras instituciones”.

Cabe recordar que el gobierno federal no ha publicado la licitación para la compra de medicamentos que cubrirá la demanda de la segunda mitad del año; además de que busca eliminar a los distribuidores (intermediarios) que mantenían el mayor porcentaje del mercado en la distribución.

En ese sentido, se pretende que la distribución se realice de otra manera, comentaron representantes de la industria, quienes están a la espera de la publicación de la licitación, “nuestra capacidad instalada no opera a 100% porque estamos a la espera de las bases que publicará la Secretaría de Hacienda y Crédito Público”, dijo Rafael Gual, director general Cámara Nacional de la Industria Farmacéutica.

Asimismo, la licitación que se preparaba en la pasada administración era para medicamentos, material de curación y vacunas de 43 organismos participantes, en las que se adquiriría 834 claves de medicamentos, 521 de material de curación y 26 correspondientes a vacunas, esto para el 2019.

Por otra parte, sostuvo el director del IMSS, el abasto de medicamento está asegurado; a su llegada al instituto hace unas semanas, expresó: “He encontrado una institución fuerte, de pie, hay que decirlo, aquí hay una muestra, 68,000 consultas todos los días que no se han dejado de dar; el reporte del primer trimestre da muestra de una eficiencia en el gasto, yo no me canso de decirlo”.

Explicó que la Secretaría de Hacienda aún no entrega los recursos para IMSS-Prospera y están a la espera de que se liberen los recursos; no obstante, el directivo sostuvo que mantendrán el programa de austeridad del gobierno federal y garantizó que no habrá desabasto de medicamentos.

Respecto al ajuste de personal, el director del IMSS detalló que el que corresponde a la atención médica se mantendrá en la institución, no así quienes tengan duplicidad de funciones.

“Hay personal administrativo fundamental. A lo que nos referimos es a toda la parafernalia del poder que existía en toda la administración pública federal y de la que el IMSS no era ajeno, eso es lo que estamos revisando”

Respecto al uso de los recursos en el IMSS en el primer trimestre del año, Robledo aseguró que estos se han utilizado de manera correcta, “el único rubro que está por debajo de 92% es de infraestructura”, y que en gran medida obedece a las instalaciones que se vieron afectadas por los sismos.

Se requiere más infraestructura, por ello, aseguró la próxima semana se presentará “cuántas son las (unidades médicas) que recibimos, cuáles están inconclusas, cuáles están detenidas o cuáles incluso están terminadas, pero no están dando servicio por alguna situación”.

Cabe señalar que el IMSS, además de los 20 millones de derechohabientes que tiene, se suman los becarios de Jóvenes Construyendo el Futuro que, hasta el mes de abril sumaron 281,000; además de las 6,000 trabajadoras del hogar.

La complejidad de la distribución

El presente gobierno anunció que prescindirían de las distribuidoras especializadas de medicamentos para entregar el producto al sector salud para evitar el pago de la respectiva comisión. Así funcionaba el proceso:

1. Los laboratorios farmacéuticos no tienen capacidad de repartir en cada uno de los miles de puntos de entrega que requiere el sistema de salud pública mexicano ni el sistema logístico para el manejo de los fármacos en las condiciones adecuadas, por lo que hasta el sexenio pasado contrataban el servicio con empresas distribuidoras.

2. Una vez que llegaban a un arreglo de precios y volúmenes en la compra consolidada de medicamentos, las farmacéuticas se dirigían con su distribuidora elegida, le informaban el precio negociado de cada producto y el descuento que les otorgarían por sus servicios de reparto a cada hospital, clínica y centro de salud de cada institución participante en la compra consolidada.

3. Los contratos son firmados entre la autoridad –antes el IMSS y ahora la SHCP– con cada una de las empresas farmacéuticas dueñas de los medicamentos en venta.

4. Las comisiones con las que se quedan las distribuidoras van de 8 a 10% del precio del medicamento negociado.

5. Las distribuidoras como intermediarias se encargan igualmente de la cobranza de las ventas negociadas por las farmacéuticas.

6. Las distribuidoras son constantemente vigiladas y auditadas por las farmacéuticas y deben garantizar absoluta transparencia y trazabilidad pieza por pieza de todo lo que entregan en cada punto.

7. Las farmacéuticas les dan a las distribuidoras un plazo máximo de 45 a 60 días de pago. Pero las instituciones de salud normalmente tardan más de tres meses en pagar y a veces años.

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