El representante comercial de la Casa Blanca, Robert Lighthizer, advirtió a senadores que si México no cumple con las disposiciones del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) en materia laboral y ambiental, impondrá aranceles unilaterales tal como lo hizo con China.

De acuerdo con el diario estadounidense Politico, el gobierno del presidente Donald Trump está tratando de convencer a los demócratas escépticos de que no hay necesidad de reabrir el nuevo pacto comercial de América del Norte para reforzar la aplicación, porque puede confiar en una herramienta comercial conocida como la Sección 301, que permite la imposición unilateral de aranceles.

Lighthizer dijo el miércoles, durante una reunión a puerta cerrada con senadores, que la administración podría usar la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974 para hacer cumplir aspectos del T-MEC, dijeron asesores del Senado que asistieron a la reunión.

Los demócratas han dicho que no pueden apoyar al T-MEC sin una aplicación más estricta de las disposiciones laborales y ambientales.

Las secciones 301 a 310 de la Ley de Comercio de 1974 de Estados Unidos, enmendada, se conocen comúnmente como Sección 301.

De acuerdo con el Congreso estadounidense, es uno de los principales medios legales por los cuales Estados Unidos aplica los derechos estadounidenses bajo acuerdos comerciales y aborda las barreras extranjeras “desleales” a las exportaciones estadounidenses.

Desde 1974, la Representación Comercial de la Casa Blanca (USTR, por su sigla en inglés) ha iniciado 124 casos de la Sección 301, tomando represalias en 16 casos.

Los procedimientos de la Sección 301 se aplican a actos, políticas y prácticas extranjeras que la USTR determina que violan o son incompatibles con un acuerdo comercial; o es injustificable y agobia o restringe el comercio de Estados Unidos.

La medida establece procedimientos y cronogramas para las acciones basadas en el tipo de barreras comerciales abordadas. Los casos de la Sección 301 pueden iniciarse como resultado de una petición presentada por una parte interesada con la USTR o por iniciativa de la USTR.

Una vez que la USTR comienza una investigación de la Sección 301, debe buscar una solución negociada con el país extranjero en cuestión, ya sea a través de una compensación o una eliminación de la barrera o práctica particular.

Para los casos que involucran acuerdos comerciales, como los incluidos en los acuerdos de la Ronda Uruguay en la Organización Mundial del Comercio, se requiere que la USTR utilice los procedimientos formales de disputa especificados por el acuerdo.

Para los casos de la Sección 301 (excepto aquellos que involucran un acuerdo comercial o una cuestión de Derechos de Propiedad Intelectual), la USTR tiene de 12 a 18 meses para buscar una resolución negociada.

Si no se obtiene, la USTR determina si tomar represalias o no (lo que generalmente toma la forma de aranceles aumentados sobre importaciones seleccionadas) a un nivel equivalente a las pérdidas económicas estimadas incurridas por firmas estadounidenses desde la barrera o práctica extranjera.

Algunos legisladores demócratas han cuestionado que los cambios al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (T-MEC, en su versión propuesta) no tienen los suficientes candados para hacer cumplir efectivamente las leyes mexicanas en los campos laboral y ambiental, aun cuando tendrá un mecanismo de resolución de controversias para ambos casos.

Reglas de origen

Acciones para hacer frente al T-MEC no pueden retrasarse: experto

Los sectores que deben acelerar sus trabajos para hacer frente a las nuevas reglas de origen, previstas en el tratado comercial con Estados Unidos y Canadá (T-MEC), son el automotriz, autopartes, textil, productos químicos y agropecuario.

“Es un periodo corto que se prevé para la adopción de las nuevas reglas, estamos hablando de 10 meses, pero para poder implementar todos los cambios del sistema y buscar el acreditamiento y el origen de las mercancías y certificaciones de origen es poco tiempo, habría que empezar a trabajar para ver cómo van a calificar”, dijo Sergio Barajas Pérez, presidente del Instituto Mexicano de Ejecutivos en Comercio Exterior.

Durante su participación en el foro Congreso Reformas 2019, dijo que las empresas no pueden detenerse para tomar medidas que les permitan cumplir con las nuevas reglas del acuerdo comercial, “el T-MEC ya no se puede modificar, lo único pendiente es que las naciones lo revisen y lo aprueben, las reglas ya están escritas”.

Destacó que el sector automotriz ya se encuentra analizando “la posibilidad que obliga el tratado —de pagar 16 dólares la hora—, están haciendo las corridas necesarias para ver si califican o no califican; según la AMIA, están preparados para cumplir. En estricto sentido es un reto bastante importante para toda la industria, pues tendrán que reinventarse respecto al cálculo de este valor de contenido laboral, nunca lo habían considerado en el pasado”.

Respecto al agro, dijo que “el tema de temporalidad quedó fuera, y para la regulación arancelaria habrá una comisión que estará revisando todos estos temas en específico; pues México ya tiene una participación muy activa en el intercambio comercial”. (Con información de María del Pilar Martínez)

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