Estados Unidos anunció que las normas más estrictas para el etiquetado de las importaciones de atún mexicano, conocidas como dolphin safe (delfín seguro), se ampliarán al resto del mundo, en un intento de poner fin a un largo conflicto comercial con México.

En noviembre pasado, la Organización Mundial del Comercio (OMC) autorizó a México aplicar represalias contra EU si éste no quita o modifica el sello dolphin safe. La OMC tenía programado dar a conocer el monto específico de las represalias.

A principios del mes en curso, México pidió a la OMC permitirle imponer represalias por 472.3 millones de dólares anuales a Estados Unidos, y había anticipado que elevaría los aranceles a las importaciones de fructosa estadounidense.

El sello dolphin safe se le ha negado a México aun cuando ha demostrado que protege a los delfines, mientras que Estados Unidos importa atunes de otros países sin que se les exija reglas equitativas para verificar protección al delfín.

En lugar de aflojar las normas sobre México, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA, por su sigla en inglés) publicó nuevas reglas que elevaron los estándares para todos los demás países.

EU lucha por políticas que protegen a las poblaciones de delfines de las prácticas pesqueras que los ponen en peligro, y el anuncio de la norma final de la NOAA es una victoria significativa en ese esfuerzo , dijo Michael Froman, representante comercial de Estados Unidos, en un comunicado.

Estados Unidos perdió la última instancia jurídica de este caso en la OMC, que forma parte de un conflicto durante el cual se ha obstaculizado de distintas formas la entrada del atún mexicano al mercado estadounidense desde 1980.

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