Las automotrices establecieron un nuevo récord de ventas en Estados Unidos en el 2015, a pesar de que el desempeño en diciembre fue menor al esperado. La mayoría de los expertos dice que este año 2016 será aún mejor.

En el 2015, las ventas del sector en Estados Unidos alcanzaron un récord de 17.47 millones de vehículos, que rompe la marca de 17.41 millones de unidades del 2000 y representa un incremento de 6% respecto del monto del 2014, según Autodata Corp, gracias a los bajos precios de la gasolina, el crédito barato y un moderado crecimiento económico. Autodata dijo que las ventas de diciembre, a tasa anualizada y contando con los factores estacionales, fueron de 17.34 millones de vehículos. En un sondeo de ?Thomson Reuters, 38 economistas y analistas proyectaron que las ventas en diciembre llegarían a los 18.1 millones de vehículos.

La economía de Estados Unidos se sigue expandiendo y los factores más importantes que impulsan la demanda de vehículos nuevos están ahí, por lo que esperamos ver un segundo año consecutivo de ventas récord en la industria en el 2016 , dijo Mustafa Mohatarem, economista jefe de GM. GM, el mayor vendedor de automóviles de Estados Unidos, anunció que sus ventas mensuales subieron 5.7% respecto del año pasado, mientras que Ford Motor Co, el segundo fabricante de autos de Estados Unidos, reportó un alza de 8 por ciento. Toyota Motor Corp, la tercera automotriz en ventas en Estados Unidos, registró una ganancia de 11 por ciento.

Con cifras del 2015 completo, los tres mayores distribuidores de vehículos ligeros de EU reportaron incrementos de ventas de 8, 5.3 y 5.3%, respectivamente.

Fiat Chrysler Automobiles (FCA), Honda y Nissan Motor Co Ltd informaron un incremento de dos dígitos en sus ventas en diciembre. Fiat Chrysler indicó que sus ventas escalaron 13%, Honda experimentó una alza de 9.9% y Nissan reportó un alza de 19% en la comparación interanual.

VW se hunde

En tanto, Volkswagen reportó un desplome de ventas de 9.1% en diciembre y de 5% global durante el 2015, en la estela del escándalo de sus autos diésel que iban equipados con un programa informático que trucaba las emisiones de gases contaminantes. (Con información de agencias)