El secretario de Hacienda de México, José Antonio Meade, conversó el martes por teléfono con el nuevo secretario del Tesoro de Estados Unidos, Steven Mnuchin, con quien acordó fortalecer el diálogo bilateral en materia financiera y fiscal.

Ambos secretarios acordaron reunirse en las próximas semanas para atender los temas de la agenda bilateral y enfrentar de manera conjunta los retos globales, informó la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) en un comunicado.

Dio a conocer que Meade Kuribreña felicitó en primera instancia a su homólogo estadounidense por su nuevo encargo, y durante la charla, ambos funcionarios se comprometieron a incrementar el diálogo bilateral.

Los secretarios Meade y Mnuchin coincidieron en la importancia de la relación México-Estados Unidos en todos los ámbitos y acordaron trabajar en beneficio del desarrollo de ambos países, añadió.

Cabe recordar que el gobierno de Estados Unidos, encabezado por Donald Trump, trabaja en una propuesta de reforma fiscal orientada a la reducción de la tasa del impuesto corporativo y a la introducción de un mecanismo que estimule la inversión y las exportaciones estadounidenses.

Una alternativa es la aplicación de un impuesto de ajuste fronterizo (Border Adjustment Tax, BAT), mismo que impediría a las empresas estadounidenses deducir las importaciones para generar su ingreso gravable, contrario a lo que sucedería con las exportaciones.

De aplicarse, el BAT puede tener mayores implicaciones en el comercio bilateral con México que los cambios al Tratado de Libre Comercio de América del Norte, que el gobierno de Trump quiere renegociar, pues se desincentivarían las importaciones de productos mexicanos.

El gobierno de Estados Unidos ha reiterado, además, que lo recaudado por el BAT serviría para financiar la construcción de un muro fronterizo, el cual es una promesa de campaña de Donald Trump.

La propuesta ha generado opiniones divididas entre la clase política y empresarial estadounidenses. En esta última, las empresas del comercio minorista se han manifestado en contra del impuesto, pues dependen de las importaciones para formar inventario, mientras que las empresas exportadoras aplauden la medida.

En tanto, la Secretaría de Economía ha dicho que, de materializarse el impuesto fronterizo, México tendría que responder con medidas fiscales espejo para evitar que se erosione la competitividad del país.

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