La gestión de Emilio Lozoya Austin al frente de Petróleos Mexicanos (Pemex) y su cercanía con el pasado presidente, Enrique Peña Nieto, le dejaron una reputación cuestionable con excesos y decisiones erráticas, a decir de analistas, para quienes existe la posibilidad de que su detención haya sido pactada para proteger intereses de la cúpula política del sexenio pasado y mejorar la percepción del actual gobierno entre la población.

El que fue director de la petrolera estatal de diciembre del 2012 a enero del 2016 fue detenido el miércoles por la policía española en la casa donde residía en Málaga, en cumplimiento de una ficha roja emitida por la Fiscalía General de la República. Acusado de corrupción por recibir sobornos de la brasileña Odebrecht, un juez de audiencia definirá este jueves si enfrenta el proceso de extradición de máximo 40 días en prisión preventiva o libertad condicional.

Miriam Grunstein, experta en temas jurídicos en materia de energía, considera que en el caso Odebrecht (en que directivos de la empresa lo señalaron ante la Corte brasileña de recibir sobornos por 10 millones de dólares) está implicada la campaña presidencial de Peña Nieto, con lo que la detención del que fue director de Pemex arrastraría consigo la legalidad de todo el sexenio anterior, además del involucramiento del consejo de administración de Pemex (integrado también por miembros de la cúpula priista) y las pérdidas en los mercados que ello implicaría para Pemex.

Emilio Lozoya Austin, Pemex
Emilio Lozoya Austin al frente de Pemex.

“No parece algo fortuito, sino una negociación política”, dijo Grunstein, “la responsabilidad ahora recae en que el Poder Judicial opere con independencia y sin errores procesales en el expediente de la fiscalía, que funge como acusadora”.

Para el analista de energía, Arturo Carranza, Lozoya llegó a la empresa a partir de un criterio político, sin conocer la industria, lo que la puso en una situación de vulnerabilidad e incapacidad para enfrentar la crisis financiera que ya arrastraba, lo que se profundizó con la caída en los precios del petróleo del 2015.

“Su equipo de trabajo cercano no tenía la experiencia necesaria para dirigir a una empresa tan compleja como Pemex. Otro hecho muy cuestionable es la estrategia de financiamiento que siguió la administración de Lozoya. Durante su paso por Pemex, la deuda financiera se incrementó de manera dramática”, explicó el analista.

Pérdida financiera

En efecto, en enero del 2016, Lozoya dejó a Pemex con la mayor pérdida financiera en su historia, la menor producción de crudo en 25 años, una caída de 48% en los ingresos por exportación petrolera de un año a otro y pasivos equivalentes a 1.5 veces los activos de la empresa.

Hasta el último reporte financiero de Pemex mientras Lozoya estaba al frente, la empresa acumuló una pérdida de 352,000 millones de pesos al cierre del tercer trimestre del 2015, con un patrimonio negativo de 1.1 billones de pesos. Tan sólo en ese año, la dirección de Pemex congeló un total de 11,097 plazas y para el 2016 presupuestó un recorte de 10,630 puestos de trabajo más. El pasivo laboral de Pemex alcanzó los 1.3 billones de pesos cuando Lozoya dejó la dirección de la petrolera.

A partir de finales del 2014, el precio internacional del crudo comenzó a despeñarse, arrastrando a la mezcla mexicana de exportación de un nivel de 90 a 26 dólares por barril en su nivel más bajo, para luego estabilizarse en alrededor de 40 dólares por tonel. Ante ello, en Hacienda se decretó primero un recorte de 62,000 millones de pesos y luego de 100,000 millones de pesos a Pemex, con lo que la estatal dejó de pagar a proveedores y contratistas hasta acumular deudas de 147,000 millones de pesos que han saldado en distintas fases a partir de la actual dirección.

Emilio Lozoya, deuda Pemex
Emilio Lozoya dejó a Pemex con la mayor pérdida financiera en su historia.

Empresas, en bancarrota

Durante su dirección, Pemex gastó 1,395 millones de dólares en la compra de dos plantas de fertilizantes, Agronitrogenados, una subsidiaria de Altos Hornos de México y Fertinal, con una planta y una mina cerradas en Michoacán y Baja California Sur, empresas que no han generado ingresos para Pemex.

Según la cuenta de la Auditoría Superior de la Federación del 2014, diversas filiales del brazo comercial de Pemex, PMI, fueron constituidas en paraísos fiscales y realizaron negocios como importación de gasolinas y exportación de crudo sin rendición de cuentas.

Además, en el 2014, la naviera Oceanografía fue cesada tras la acusación de haber cometido un fraude de 400 millones de dólares a Banamex, por factoraje a pagar mediante cuentas por cobrar a Pemex. Ante ello, Lozoya compareció ante el Congreso en junio del 2014.

Lozoya también fue investigado por la Secretaría de la Función Pública por su posible participación en un manejo presuntamente fraudulento de concesiones carreteras de OHL en el Estado de México, ya que formó parte del consejo de administración de la española antes de ser nombrado titular de Pemex.

Emilio Lozoya, endeudamiento de Pemex
Emilio Lozoya, endeudamiento de Pemex.

Castigo ejemplar

Cabe recordar que a lo largo de la historia de Pemex distintas administraciones han realizado persecuciones de líderes sindicales y directivos como formas de castigo ejemplar por parte de gobiernos entrantes. Tal fue el caso de Jorge Díaz Serrano, director general de Pemex de 1976 a 1981,  quien en 1983 fue desaforado en el Senado y detenido por la compra de buquetanques a sobreprecio durante su gestión, acto por el cual estuvo cinco años en la cárcel.

También el dirigente sindical durante cinco sexenios, Joaquín Hernández Galicia, la Quina, pasó ocho años en prisión luego de acusaciones de homicidio y acopio de armas en 1983; otros, como Raúl Muñoz Leos, enfrentó un juicio contra la Secretaría de la Función Pública en el 2007, acusado por un quebranto a la empresa de 1,724 millones de pesos; mientras que Rogelio Montemayor, director de Pemex en el año 2000, enfrentó en el 2004 un juicio de extradición en Estados Unidos, acusado de desvío de recursos en favor de la campaña de Francisco Labastida.

Emilio Lozoya Austin

Director de Pemex entre diciembre del 2012 y enero del 2016.

Formación: Licenciado en Economía y Derecho por el ITAM y la UNAM, y maestro en Administración Pública y Desarrollo Internacional por Harvard.

Trayectoria: Fundó y encabezó varios fondos de inversión especializados en inversiones de capital privado a nivel global y fue el director en jefe para América Latina en el Foro Económico Mundial, así como oficial de Inversiones en la Corporación Interamericana de Inversiones, perteneciente al Banco Interamericano de Desarrollo. Trabajó en el Banco de México en el área de inversión de reservas internacionales y cambios hasta su nombramiento por parte de Enrique Peña.

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