El consorcio integrado por la paraestatal China Communications Construction Company (CCCC), Mota-Engil México (filial de la portuguesa Mota Engil) y las mexicanas Eyasa, Grupo COSH y Gavil Ingeniería ganaron la licitación para construir el primer tramo del Tren Maya (Palenque-Escárcega) con su propuesta económica de 15,538.1 millones de pesos, la segunda más baja de las 14 que se presentaron.

El Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) deberá firmar con el grupo el 30 de abril el contrato correspondiente y los trabajos, que incluyen el proyecto ejecutivo y rehabilitación de vía existente, iniciarán en el momento en que la autoridad sanitaria lo permita.

Entre las empresas participantes en el concurso internacional para desarrollar el principal proyecto ferroviario del actual gobierno federal estuvieron: ICA, CICSA, La Peninsular, GIA+A, CAABSA, Sacyr, Rubau y dos chinas más, que también participan en el concurso del segundo tramo.

Después de conocerse el fallo (transmitido por Facebook, debido a la fase 3 de la pandemia del Covid-19) Mota-Engil México informó: “Con agrado hacemos pública la adjudicación del proyecto del Tren Maya de Palenque a Escárcega. Dicho logro no habría sido posible sin el respaldo de los mexicanos y mexicanas profesionales que conforman nuestra empresa”, la cual es presidida por José Miguel Bejos, que hasta en una red social se identificaba también como presidente del equipo de beisbol Pericos Puebla.

Dicho ánimo no fue compartido por el presidente de la Cámara Nacional de Empresas de Consultoría (CNEC), Marco Gutiérrez, quien considera que las dos empresas extranjeras son las que van a desarrollar el proyecto, porque las tres mexicanas participaron sólo para cumplir el contenido nacional

“Eyasa es de Xalapa y es pequeña para el tamaño del proyecto más importante del sexenio. Grupo COSH está dedicada a la construcción de Querétaro y también es pequeña. En el caso de Gavil Ingeniería, no tenemos idea quiénes son. En épocas donde necesitamos que haya transferencia y que el trabajo lo hagamos en México no se logrará. Es preocupante que no hay desarrollo de ingeniería ni es coherente con lo que ha estado profesando el presidente de la República, que las cosas se hagan en México”, agregó.

De acuerdo con información pública, Eyasa se constituyó en 1984, para desarrollar proyectos carreteros, ferroviarios, obras hidráulicas, obras civiles y edificación. Y ha trabajado para Mota-Engil y OHL, entre otros.

Mientras que Gavil Ingeniería, que no cuenta con sitio web, se encargó en el 2017 de los trámites ante la autoridad municipal para la autorización de subdivisión de predios de propiedad particular necesarias para la escrituración de inmuebles a favor del gobierno federal como parte de la liberación del derecho de vía del proyecto Paso Express en la ciudad de Cuernavaca, en el estado de Morelos.

Una licitación rápida

A pesar de lo apretado de los tiempos para realizar la licitación y de la contingencia sanitaria, el Fonatur cumplió con la fecha de fallar el concurso. En el proceso, más de una pregunta solicitó más tiempos para entregar una adecuada información, lo que únicamente propició una prórroga de 15 días.

Los equipos de Constructora y Edificadora GIA, China Railway Construction México, China Communication Construction Company (del consorcio ganador finalmente) y Pinfra, por ejemplo, informaron en su momento que sería ideal ampliar plazos tres meses.

No había tiempo, en un comunicado, el fondo explicó ayer: Como lo ha instruido el presidente Andrés Manuel López Obrador, los proyectos prioritarios del gobierno de México continuarán como medidas para mitigar las consecuencias económicas derivadas del Covid-19. En ese sentido, el Tren Maya se establece como la obra de infraestructura más importante y un detonador clave de empleo y desarrollo en el sur-sureste de México. Y reiteró que la construcción de los primeros cinco tramos generará cerca de 80,000 empleos en lo que queda del 2020, en beneficio del sureste de México.

alejandro.delarosa@eleconomista.mx