Entre las calles de Tokio y Emperadores, en el corazón de la colonia Portales Norte de la Ciudad de México se encuentra la fábrica de Tecnologías Unidas SA de CV, compañía mexicana cuyo nombre comercial es Complet y que desde hace 35 años produce tecnología de respaldo y protección de energía para toda clase de dispositivos que funcionen con electricidad.  

Fundada en 1983, Complet comenzó como una empresa de servicios de asesoría a las industrias del plástico, cemento, minería y textiles que en aquel entonces comenzaron a usar controles numéricos electrónicos en su maquinaria de producción.

El primer equipo de protección de energía que fabricó esta empresa estaba dedicado a un conjunto de conmutadores electrónicos pertenecientes a una compañía de telecomunicaciones que, si se quedaban sin electricidad, perdían toda la información almacenada y debían ser reprogramados.

De acuerdo con el ingeniero Bernardo Fernández, director general de Complet, la oportunidad de entrar al mercado masivo surgió al darse cuenta de que el mismo equipo que protegía a estos conmutadores electrónicos también respaldaba su computadora personal Apple II con 512 Kb de memoria. El mercado de computadoras personales no hizo otra cosa sino ir en ascenso y todos estos dispositivos requerían de una protección ante los cambios de energía de la red eléctrica.    

Un vistazo a la fábrica de Complet

Tanto la planta de producción como las oficinas de esta empresa mexicana están rodeadas de casas, condominios, edificios de departamentos y toda clase de establecimientos comerciales, desde talleres mecánicos hasta laboratorios farmacológicos; todo en el corazón de una de las colonias con más tradición en la ciudad, la colonia Portales. Esta colonia data de la época virreinal, pues en su ubicación se encontraba la Hacienda de Nuestra Señora de la Soledad de los Portales, entre los pueblos de Santa Cruz Atoyac y Churubusco, que hacia 1930, después de ser una de las haciendas que proveían de productos agrícolas a la ciudad, comenzó a desarrollar su actual carácter habitacional y comercial.  

El orden impera en las instalaciones de la fábrica de Complet, los procesos están dispuestos según cada etapa de la producción de reguladores de voltaje y corriente, no-breaks y fuentes de energía ininterrumpida, conocidas popularmente como UPS, que en la mayoría de los casos superan el 65% de integración de componentes hechos en México, y que pueden alcanzar 90 por ciento.  

Los alrededor de 80 trabajadores de Complet encuentran en la planta un lugar de trabajo acogedor y libre de productos contaminantes -la pintura de los equipos, por ejemplo, es magnética y no deja residuos- y pueden producir al mes hasta 250 reguladores y no breaks con capacidad de respaldo desde 1300 VA para computadoras, consolas de videojuegos y pantallas, y unas 60 fuentes de energía ininterrumpida (UPS) de hasta 120 kVA, que pueden servir para respaldar los equipos de toda una sucursal bancaria o de un centro de datos.

Actualmente trabajan en el desarrollo de productos para proteger maquinaria industrial que, de forma modular, cuentan con una potencia de hasta 100,000 watts y que podría alcanzar hasta 200,000 watts.     

De acuerdo con el ingeniero Fernández, el éxito de Complet se basa en buena medida en las características meteorológicas y geográficas de México. “Podríamos tener la compañía eléctrica más perfecta del mundo, pero estamos en un país tropical en donde hay ciclones, huracanes y tormentas eléctricas y eso exige proteger muchos equipos que funcionan con electricidad”, dijo.

Las principales industrias que requieren los servicios de Complet abarcan a la automotriz, en Aguascalientes, León, Irapuato; médica y de laboratorios, centros de telemarketing y centros de datos, además de las tiendas de retail. “Un parpadeo de energía en cualquiera de estas industrias son millones de pesos perdidos”, dijo Fernández.

Cuando terminó el auge de las computadoras personales y se pasó al cómputo portátil, la compañía diversificó de nuevo su oferta para proteger routers, equipos de telecomunicaciones móviles y baterías portátiles.

Horacio Aguirre, gerente comercial de Tecnologías Unidas SA de CV, puso como ejemplo el caso de un banco con cientos de sucursales en territorios remotos de la República Mexicana. Dado que la mayoría de las sucursales se encuentran en las plazas centrales de estas localidades, en donde se instalan mercados ambulantes que en muchos casos se conectan a la red eléctrica pública, los equipos eléctricos deben funcionar con voltajes muy bajos y sumamente variables, los cuales pueden ser supervisados de manera remota gracias a la tecnología desarrollada por Complet.    

Para lograr el diseño de dispositivos específicos para cada cliente, Complet cuenta con un laboratorio de investigación, diseño y desarrollo integrado por siete ingenieras e ingenieros, los cuales han aprendido en la compañía las aplicaciones prácticas del conocimiento teórico que obtuvieron en la universidad.  

El desarrollo de tecnología supone el desarrollo de talento

Para evolucionar en el desarrollo de tecnología, Bernardo Fernández cree que es indispensable el desarrollo de talento. Los productos de Complet han evolucionado desde ser reguladores y no-breaks con baterías automotrices -las baterías selladas entraron al mercado comercial varios años después de que la compañía fuera fundada- hasta UPS con microprocesadores y memorias integrados que miden infinidad de parámetros y que deciden de forma autónoma las prioridades de protección de cada dispositivo.  

Esta evolución se dio gracias al grupo de investigación y desarrollo de productos que está encargado de diseñar todos los días productos nuevos y adaptar algunos productos a las necesidades de cada cliente. “Para promover el desarrollo tecnológico de empresas mexicanas, lo más importante es el desarrollo nacional de productos y para eso hace falta mejorar la educación técnica en el país”, dijo Fernández.

“Si yo coloco un anuncio solicitando a un administrador de empresas con doctorado en finanzas, seguramente me van a llegar 100 anuncios, pero sí busco a un mecánico industrial con conocimiento de control numérico y diseño en tercera dimensión, me va a costar mucho trabajo conseguirlo”, remató.

De acuerdo con el ingeniero, las carreras de ingeniería, tanto técnicas como profesionales, son extremadamente complicadas y generan estudiantes con mucho conocimiento teórico, pero sin práctica en el desarrollo de productos. “Para nosotros es más económico desarrollar a la gente que contratarlos con un conocimiento ya adquirido, porque la búsqueda puede ser costosa”, añadió Horacio Aguirre, quien sostuvo que la compañía cuenta incluso con certificaciones para que sean los mismos distribuidores los que instalen y mantengan los dispositivos de respaldo.

A Complet le han tocado momentos cruciales en el desarrollo de la economía y de la industria mexicanas. La compañía pasó por la apertura comercial y la firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), el llamado Error de Diciembre -por el que tuvieron que pagar créditos con tasas de interés de hasta 105% anual- y, por supuesto, varios cambios de gobierno. Nada los ha detenido y, de acuerdo con Fernández, esto se debe a que han sabido detectar las oportunidades en las nuevas tecnologías, algo que sugiere a aquellos emprendedores que quieran iniciar una compañía tecnológica en la actualidad.   

“Hay que encontrar las necesidades que surgen en el desarrollo de nuevas tecnologías. A mí me tocó montarme en las computadoras personales y de ahí hemos llegado hasta los centros de datos. Yo les recomiendo encontrar la oportunidad de acompañar el desarrollo nuevas tecnologías. Es falso eso de que ya todo se ha inventado; todos los días hay nuevas oportunidades”, dijo.

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