La última liberación de precios de los combustibles automotrices en el país se da sin competencia en el transporte y almacenamiento de diesel y gasolinas, y por lo tanto con un único oferente de combustibles al mayoreo, porque la infraestructura es propiedad de la nación y sigue siendo utilizada por Petróleos Mexicanos (Pemex) que apenas logró un acuerdo tarifario y logístico para arrendar capacidad remanente en dos de los 32 estados del país.

El secretario de Energía, Pedro Joaquín Coldwell, dijo que la Comisión Reguladora de Energía (CRE) y Petróleos Mexicanos (Pemex) preparan los términos y condiciones de la segunda temporada abierta para el arrendamiento de infraestructura en los sistemas de almacenamiento y transporte de las entidades ubicadas en la frontera norte y que en los próximos días anunciarían definiciones al respecto.

“Están discutiendo los detalles, sobre todo en lo que respecta a la capacidad real que hoy en día le sobra a Pemex y hay que recordar que los arrendamientos serían por plazos determinados, que después se le devolverá toda la capacidad a la petrolera del Estado”, dijo en entrevista al concluir su participación en un evento del Consejo Mexicano de Energía (Comener). Sin embargo, hasta el día de hoy no existe ninguna definición al respecto, con lo que ya se llega a un retraso en estos acuerdos en cuatro de las cinco regiones planteadas inicialmente para liberar los precios.

Gasolineros del país detallaron que se encuentran preparados para la liberación de precios aunque no cambiará mucho el esquema actual, porque no hay importaciones ni planes en el corto plazo. Por ejemplo, los directivos del grupo Full Gas aseguraron que adelantar la liberación en estas entidades para empatarla con el centro del país debe mandar una señal de que existe demanda y por tanto hay incentivos para competir en la región, por lo que esperan que se logre anclar inversiones sobre todo en el puerto de Progreso.

Para Enrique Arroyo, gerente general de la Unión de Estaciones de Servicio de Querétaro, la zona centro del país ya se encuentra lista y la competencia resulta más férrea en términos de marcas, aunque para competir en precios y que haya cambios en la relación con Pemex pasarán por lo menos dos años.

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