Las empresas chilenas invirtieron en el exterior US11,600 millones durante el año pasado; el aumento se explica en cierta medida por un alza en los préstamos intracompañía otorgados a empresas afiliadas de US2,300 millones

Chile lideró las emisiones latinoamericanas de Inversión Extranjera Directa (IED) en 2020, informó la Conferencia de Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD).

Las empresas chilenas invirtieron en el exterior 11,600 millones de dólares, un alza interanual de 24.8 por ciento.

Después de Chile se colocaron las emisiones de compañías de México (6,500 millones de dólares), Colombia (2,000 millones), Argentina (1,200 millones) y Perú (500 millones).

Pero estos cuatro países presentaron caídas interanuales en el indicador: México (-40.6%), Colombia (-38.9%), Argentina (-19.8%) y Perú (-46.5 por ciento).

En conjunto, la inversión en el exterior de las empresas multinacionales de América Latina y el Caribe se colapsó en 2020, registrando una desinversión general de 3,500 millones de dólares, ya que la región sufrió esta profunda contracción en la actividad económica y la formación de capital fijo.

El colapso se debió principalmente a salidas en gran medida negativas de empresas brasileñas (-26,000 millones de dólares), que continuaron recaudando fondos a través de sus filiales en el extranjero.

Por su parte, el aumento de las emisiones de inversión chilena se explica en cierta medida por un aumento en los préstamos intracompañía otorgados a empresas afiliadas de 2,300 millones de dólares, el volumen más alto desde 2015. En general, Chile, Colombia y México generaron casi todas las inversiones en el exterior de América Latina.

También las empresas multinacionales de América Latina anunciaron menos proyectos de inversiones nuevas (greenfield) en 2020, con un valor agregado que bajó 57%, a 7,900 millones de dólares, debido a la reducción de gastos de todos los principales inversores externos: México (-71%), Colombia (-65%), Brasil (-39 por ciento) y Chile (-37 por ciento).

El mayor negocio de salida de la región en 2020 fue la adquisición de Multibank (Panamá) por el Banco de Bogotá (Colombia) por 434 millones de dólares.

En sentido contrario, en 2020, los flujos de IED hacia América Latina se desplomaron 45%, a 88,000 millones de dólares, el descenso más pronunciado entre las regiones en desarrollo.

El continente sufrió la tasa de mortalidad por Covid-19 más alta del mundo hasta la fecha, y sus economías enfrentaron un colapso en la demanda de exportaciones, una caída en los precios de las materias primas y la desaparición del turismo.

Para los exportadores de minerales y metales, la caída de la IED se vio amortiguada en parte por la recuperación relativamente rápida de los términos de intercambio de las materias primas durante la segunda mitad del año.

Las entradas en las industrias de hidrocarburos, hotelería y manufactura se vieron gravemente afectadas.

La inversión internacional en sectores relevantes para los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) sufrió importantes retrocesos, especialmente en el gasto en infraestructura de transporte, energía y telecomunicaciones.

En 2021, se espera que la IED en la región permanezca estancada, desafiada por muchos riesgos a la baja, incluidas las incertidumbres económicas y políticas. La recuperación de las entradas variará según los países y las industrias.

roberto.morales@eleconomista.mx