Cancún, Qroo. Campeche y Quintana Roo poseen desde hace tres años la única marca de goma de mascar 100% orgánica en todo el mundo. Se trata del consorcio chiclero Chicza SC de RL, una empresa social conformada por 46 cooperativas diseminadas en 56 comunidades forestales, que compite a nivel global exportando a 14 países en Europa, Asia y Oceanía.

La empresa, con procesos productivos 100% sustentables que explotan responsablemente 1.3 millones de hectáreas de selva en 10 municipios de Quintana Roo y Campeche, tiene otras actividades, como la venta de bonos de carbono o la recuperación de superficies de selva impactada por la agricultura, en las cuales genera plantaciones mixtas que producen pimienta dioica o árbol ramón (nuez maya).

Este consorcio, aun siendo una cooperativa de cooperativas, opera como una empresa integradora, con un portafolio amplísimo de servicios. La gente desarrolla productos a través del consorcio, exporta, promueve, hace marketing, da capacitación y tiene una serie de actividades colaterales aparte de la producción de chicle y goma de mascar… Estamos demostrando que se puede generar modelos de empresas sociales exitosas dentro de mercados muy competidos , explicó Manuel Aldrete Terrazas, director del consorcio.

CHICZA, LA MEJOR BOMBA

Fue a partir del 2009 cuando incursionaron en el negocio, ya no sólo como comercializadores de materia prima, sino lanzando al mercado su marca delicatessen de goma de mascar 100% orgánica, llamada Chicza, en presentaciones de 30 gramos para los mercados europeo, asiático y australiano.

Un producto de exportación generado desde las plantas homogeneizadoras y transformadoras de Chetumal, Quintana Roo y Calakmul, Campeche.

De la selva mexicana para todo el mundo , expresó Aldrete Terrazas.

Aunque sólo son 26 empleos directos los que generan en las plantas productoras, aseguran un ingreso no menor de 10,000 pesos al mes para los más de 1,200 productores de chicle, los cuales de septiembre a febrero inician su labor de extracción de la savia en comunidades forestales diseminadas en los municipios de José María Morelos, Felipe Carrillo Puerto, Lázaro Cárdenas y Othón P.

Blanco en Quintana Roo; así como Calakmul, Escárcega, Ciudad del Carmen, Champotón y Hopelchén, en Campeche.

La goma de mascar actualmente sólo se exporta en tres diferentes sabores: limón, yerbabuena y menta, a un precio de 2 euros por barra de 30 gramos. Cuentan con el certificado Kosher en manejo de alimentos, así como con los sellos internacionales Bioagricert de Italia y de Inocuidad Alimentaria Mexicana SA de CV.

PRONTO EN MÉXICO

Antes de concluir el 2012 concretarán una inversión de 6 millones de pesos para ampliar su línea de producción y lanzar el producto en México, en una presentación de 15 gramos con un costo de 18 pesos por unidad.

Aldrete Terrazas explicó que Chicza no se trata de un producto masivo, mucho menos barato, sino de un producto gourmet que se venderá en los grandes retails de México, como Sears, firma con la que ya han iniciado negociaciones para su venta.

También pretenden colocarse en las grandes cadenas de café que tienen una gran oferta de productos orgánicos, donde creen que sus gomas de mascar podrían tener una buena penetración.

COMERCIALIZAN DESDE LONDRES

El consorcio cuenta también con su propia empresa distribuidora con sede en Londres, Inglaterra, llamada Rain Forest Mayan Company, desde donde operan la logística para comercializar su producto por las principales ciudades de Europa.

Nosotros mismos generamos nuestros canales de distribución, difundiendo una imagen de sustentabilidad y conservación del ambiente , comentó el directivo de Chicza.

Respecto del mercado de bonos de carbono, Aldrete explicó que se encuentran en la fase de medición de la capacidad de captura de carbono de unas 5,000 hectáreas, para arrancar antes de que finalice este año con la venta de bonos de carbono en el mercado voluntario, principalmente a sus socios comerciales en Europa, que conocen la trayectoria de Chicza.

SE RECUPERAN DE LA DEBACLE

SOBREVIVIENTE EN UN MUNDO SINTÉTICO

La historia del consorcio Chicza se remonta a la década de los 90, en que Quintana Roo inició un largo proceso de modernización de sus sistemas de explotación del árbol chicozapote, a partir del cual se extrae el látex o chicle, que se exporta desde hace 30 años a países como Japón, Corea o Malasia, donde aún elaboran goma de mascar mixta (orgánica y sintética).

Tras la llegada del látex sintético al mercado, esta actividad se desplomó bruscamente. Tras varias décadas en que México mantuvo volúmenes de producción de chicle arriba de las 6, 000 toneladas al año, en los años 90 apenas se producían 100.

MONOPOLIO EXPORTADOR

Fue en esos años que Manuel Aldrete, junto con un grupo de emprendedores, iniciaron las gestiones para que se les permitiera incursionar en el negocio de la exportación de chicle, pues en ese entonces sólo el Banco Mexicano de Comercio Exterior era el único facultado.

No fue sino hasta el 2003 cuando pudieron constituir con todas la de la ley el consorcio chiclero Chicza, que arrancó como exportador de marquetas (barras de chicle empleadas como materia prima).

De entonces a la fecha, han triplicado su producción al pasar de un volumen inicial de 100 a 300 toneladas al año, con lo que esperan cerrar este 2012.

jvazquez@eleconomista.com.mx