Los avances en el campo de la conducción y la seguridad en las carreteras tendrán como objetivo la llegada de vehículos autónomos. Mientras eso sucede, la transición hacia esa realidad nos hace testigos y beneficiarios de sistemas revolucionarios que cada vez son más sofisticados. Uno de ellos es el que Bosch presentó hace unas semanas y del que hoy te platico.

Sensores e inteligencia artificial

Sueño al volante, distraerse por cambiar de estación o dejar el cinturón de seguridad sin abrochar son sólo algunas de las situaciones que los conductores experimentamos a diario al volante y que pueden tener importantes repercusiones.

Para evitar situaciones críticas de manejo y posiblemente también accidentes, se planea que en el futuro los automóviles usen sus sensores no sólo para monitorear el camino, sino también al conductor y los pasajeros. Para este propósito, Bosch ha desarrollado un nuevo sistema de monitoreo interior con cámaras e Inteligencia Artificial (IA). 

El sistema propuesto por Bosch puede entrar en producción en el 2022. En ese año, la Unión Europea (UE) obligará a que los vehículos monten herramientas de seguridad que adviertan a los conductores de somnolencia y distracción.

Al vigilar lo que sucede en el interior, se espera que se resuelva un problema fundamental de los automóviles autónomos que es si la responsabilidad debe transferirse nuevamente al conductor porque ahora el vehículo deberá asegurarse de que la persona al volante no esté durmiendo, ni leyendo el periódico o escribiendo correos electrónicos.

Cámara vigilante

Viajar a 50 km/h significa que un vehículo recorra 42 metros, lo cual es potencialmente peligroso si no existe un sistema que descubra si el usuario se queda dormido o mira su teléfono. Estudios internacionales indican que casi uno de cada 10 accidentes son causados por distracción o somnolencia.

Por esta razón el sistema de monitoreo de Bosch alerta sobre este peligro utilizando una cámara integrada en el volante que detecta cuándo los párpados del conductor se están cerrando, si está distraído o al girar la cabeza en otra dirección. Las funciones de la inteligencia artificial activan otros sistemas como reducir la velocidad del vehículo o emitir señales auditivas.

Para lograr esto, los ingenieros de Bosch desarrollaron algoritmos inteligentes de procesamiento de imágenes y aprendizaje automático para enseñar al sistema a comprender lo que la persona en el puesto de mando está haciendo realmente. En el caso de la somnolencia, el sistema “aprende” a partir de grabaciones de situaciones reales de manejo, de la posición de los párpados, la tasa de parpadeo en un periodo, para así determinar el nivel de agotamiento. Esto le permite emitir una alerta y utilizar los sistemas de asistencia para intervenir.

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kg