Los estados y municipios mexicanos serían los más afectados por la caída del precio del petróleo pues disminuirán los ingresos excedentes por la venta del crudo, parte de los cuales se reparten entre los gobiernos locales.

Para la firma Consultores Internacionales S.C. (CISC), si bien la economía mexicana dejó de estar petrolizada , las finanzas públicas aún mantienen esta condición pues los ingresos petroleros contribuyen con casi 35% de las entradas presupuestarias.

En un análisis sobre la volatilidad actual del precio internacional del petróleo, subraya la necesidad de hacer un uso eficiente y responsable de los recursos fiscales, con la austeridad como un principio básico del desempeño público y eliminar excesos, gastos innecesarios y poco productivos.

Expone que tras la crisis de la deuda de principios de los años 80, con la apertura comercial y en particular, la firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), la economía mexicana dejó de depender casi enteramente de la producción y venta de petróleo.

Si bien la economía ya no está petrolizada, si lo siguen estando las finanzas públicas, no sólo a nivel federal, sino también estatales y municipales , afirma la empresa de consultoría en el reporte Los veneros del petróleo .

La consultora refiere que los ingresos petroleros han contribuido en los últimos 15 años con alrededor de 35% de los ingresos presupuestarios del gobierno federal.

Con la entrada en vigor de la reforma energética se introdujo una nueva estructura de los ingresos petroleros, con lo cual los ingresos derivados del petróleo provendrán, sobre todo, del impuesto por la actividad de exploración y extracción de hidrocarburos, que irán directamente a las entidades petroleras, apunta.

Además, añade, habrá ingresos producto de las ventas de bienes y servicios de Petróleos Mexicanos (Pemex), ahora como empresa productiva del Estado, y las transferencias del Fondo del Petróleo que recibirá los pagos de derechos por asignaciones de contratos y los ingresos de los mismos.

Con ello, expone, para 2015 el presupuesto federal dependerá en 29.5 por ciento de estas fuentes, al considerar un precio de 79 dólares por barril y un tipo de cambio de 13.40 pesos por dólar, como se estableció en la Ley de Ingresos para el año próximo.

Esto muestra que desligar a las finanzas públicas del petróleo se mantiene como una asignatura pendiente y que la crisis internacional de los últimos meses por la abrupta caída de los precios internacionales del petróleo nos enfrenta a un escenario complicado, estima.

La firma señala que en el caso de la mezcla mexicana de exportación, los precios cayeron de niveles de 117 dólares por barril en marzo de este año a menos de 50 dólares durante diciembre.

Subraya que l a actual volatilidad del precio internacional del barril de petróleo no tendrá un efecto significativo en las finanzas públicas de 2014, debido a las coberturas de riesgo adquiridas por el gobierno para protegerse de las fluctuaciones en los precios del crudo.

Lo mismo sucederá para los ingresos 2015, ya que se ha asegurado un precio de 76.4 dólares por barril mediante estas coberturas petroleras, lo que tuvo un costo de 773 millones de dólares, o 10 mil 467 millones de pesos, precisa.

Explica que la diferencia (de unos 7,944 millones de pesos) para alcanzar los 79 dólares por barril establecidos en la Ley de Ingresos provendrá del Fondo de Estabilización.

Afirma que el mayor efecto del menor precio de venta del petróleo para las finanzas públicas será la desaparición los excedentes petroleros, y que los principales afectados serán los estados y municipios, los fondos para pensiones, así como las pensiones universal y estatales.

Refiere que según las nuevas disposiciones de la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, que sirve de marco para la ley del Fondo Petrolero, los excedentes de los ingresos del fondo, después de destinarlos a los rubros establecidos, se podrán destinar al fondo de la pensión universal.

En el caso de los estados, menciona que la misma Ley establece que los excedentes deberán ser dirigidos a los fondos de las pensiones estatales.

Recuerda que las finanzas estatales tienen una alta dependencia de las participaciones federales (que también se fondean de los recursos petroleros), las cuales son la principal fuente de ingresos para los estados y garantía para su endeudamiento.

Advierte que el creciente endeudamiento de los estados es un problema en potencia, pues en algunas entidades su deuda duplica a las participaciones, como en los casos de Coahuila, Chihuahua, Nuevo León y Quintana Roo, además es un signo de debilidad latente al que le hacer falta una mayor regulación.

La crisis del petróleo es un fenómeno de impactos mundiales relacionados con la geopolítica, pero más allá de esos efectos, es necesario ver hacia el interior del país. La alta dependencia de las finanzas públicas en los recursos petroleros nos avizora para el próximo año un escenario difícil , reitera.

La empresa de consultoría considera necesario no sólo contratar coberturas ante la volatilidad de los precios, sino también reconfigurar los ingresos hacia fuentes fiscales más sostenibles.

Ello, mediante incentivar la producción, eliminar distorsiones incrementando las bases gravables y quitar privilegios y exenciones, además de exigir un uso eficiente, transparente y responsable de los recursos en todos los niveles de gobierno.

mrc