Los empresarios “no buscamos ningún privilegio; tenga confianza en este sector. Para eliminar la pobreza extrema en los próximos seis años, nosotros le ayudamos”, ofreció Carlos Salazar Lomelín, al asumir la dirigencia del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), ante el presidente Andrés Manuel López Obrador.

El nuevo presidente del sector empresarial pidió al jefe del Ejecutivo hacer de la inversión una obsesión para que el país pueda crecer a 4%, puesto que la política por sí sola no genera bienestar y el equilibrio es el Estado de Derecho. “Estamos preparados y capacitados para ayudar, en más de lo que usted se imagina”, aseguró el empresario regiomontano, en el marco de la 36 Asamblea General Ordinaria del CCE.

“Señor presidente, le queremos proponer dos cosas de arranque. La primera es que, convocando al país en su conjunto, eliminemos la pobreza extrema en un plazo de seis años.  ¡Hagamos historia! Nosotros le ayudamos, podemos movilizar a los sectores más organizados de la sociedad.  Un buen ejemplo de colaboración es el Programa Jóvenes Construyendo el Futuro, en el que se tienen identificadas casi 80,000 empresas que darán cabida a miles de jóvenes para su entrenamiento y preparación para una vida productiva”, planteó Salazar Lomelín.

Agregó: “hagamos de la inversión una obsesión; para que el país crezca a 4%, se necesita una inversión de entre 25 y 27% del Producto Interno Bruto. En los últimos años la inversión pública se ha reducido y la privada, aunque ha crecido, no alcanza a compensar la reducción de la pública, de tal forma que no llegamos a los niveles necesarios”.

El presidente de México, Andrés Manuel López, respondió: “¡Le tomó la palabra, trato hecho!”, luego de reconocer que los proyectos gubernamentales para atacar la pobreza requieren de la participación de los capitales privados nacionales y extranjeros.

Reconoció que se necesita de la Iniciativa Privada, de hecho, enfatizó que el modelo que se pone en práctica es que la inversión pública sea capital semilla y se complemente con inversión privada nacional y extranjero.

El primer mandatario felicitó al nuevo dirigente de los empresarios, a quien dedicó unas palabras: “Quiero decir que Carlos es un hombre honesto, una gente íntegra. Desde luego le tomo la palabra en sus dos propuestas, y agrego una: él plantea que hagamos el compromiso de que haya inversión para crecer a 4%, de acuerdo, trato hecho; dos, dice Carlos, hacer el compromiso para acabar con la pobreza en el sexenio, trato hecho. Como sé que va a coincidir conmigo, le hago una propuesta, una sola propuesta, para Carlos y para todos: que hagamos el compromiso de acabar con la corrupción”.

Durante su primer discurso, Carlos Salazar demandó una vida en paz, de trabajo, de esfuerzo, en plena libertad. “¡Queremos un México en el que todos pongamos, y en el que todos ganemos!

“Cuente con el sector empresarial organizado”, resaltó, pues “cada uno de nosotros quiere a este país, vive y convive en esta tierra y comparte este cielo. Nos enorgullecen nuestra cultura, historia y tradiciones. Convencidos de que nos merecemos un mejor porvenir, ¡estamos listos y dispuestos a trabajar por él!”. El presidente del CCE sostuvo que la clave para el equilibrio en cualquier país es la preeminencia  del Estado de Derecho.

“Como usted lo ha señalado, señor presidente, sobre la ley nada, con la ley todo.  Es imperativo que todos y cada uno de nosotros cumpla con el marco legal. Ya basta de excusas para no ser derechos. Ni la ignorancia ni la pobreza deben ser paliativos de la legalidad. Mucho menos la ostentación de poder económico, influencias, compadrazgos o la pertenencia a organizaciones que pretenden que las leyes se apliquen a la medida”.

Desde la óptica de la Iniciativa Privada, una empresa sin sociedad es una injusticia y sociedad sin empresa, quimera.

El empresario no actúa, desde luego, en una burbuja.  La prosperidad compartida se nutre también de las decisiones de quienes conducen los asuntos de Estado, acotó Salazar.

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