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Arte e Ideas

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Cuatro mujeres detrás del visor de una cámara

Convocadas en la Universidad del Claustro de Sor Juana por Fujifilm México, Yolanda Andrade, Liliana Estrada, Lou Peralta y Sandra Hernández (Vita Lumen) compartieron cómo miran el mundo y cómo se miran a sí mismas en el universo fotográfico.

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Sandra Hernández, Liliana Estrada, Yolanda Andrade y Lou Peralta en el conversatorio de mujeres fotógrafas, en la Universidad del Claustro de Sor Juana. foto ee: especial

J. Francisco De Anda Corral

Cuatro mujeres profesionales de la fotografía, de distintas generaciones y ámbitos fotográficos, entablaron el pasado fin de semana un diálogo en torno a su experiencia, trayectoria y visión dentro de la fotografía, “Otra perspectiva: La mirada de mujeres fotógrafas”. 

La segunda edición de este encuentro, realizada en la Universidad del Claustro de Sor Juana, profundizó en los procesos creativos, las influencias y los retos que enfrentan las mujeres en esta disciplina. 

Liliana Estrada, fotógrafa de conciertos; Lou Peralta, que transita de la fotografía al arte contemporáneo; Yolanda Andrade, un referente de la fotografía documental; y Sandra Hernández (Vita Flumen), originalmente arquitecta que cambió el restirador por la cámara fotográfica, quien además cumplió el rol de moderadora del panel, compartieron con el auditorio conformado en su mayoría por mujeres los momentos que definieron sus carreras, lo que les representa la cámara y lo más valioso que les ha dejado la fotografía. 

A lo largo del conversatorio, las fotógrafas reflexionaron sobre el origen de su mirada y los procesos en su trayectoria. Yolanda Andrade, quien compartió momentos íntimos que la impulsaron a tomar la cámara fotográfica, expuso: “Mi mirada se fue definiendo a través del trabajo mismo, de mi experiencia de vida, y de todas las influencias que se han acumulado, del cine, de la pintura, de la cultura popular, y de diversas lecturas”.

Lou Peralta, quien es heredera de una tradición de cuatro generaciones dedicadas a la fotografía desde 1910,  señaló una visión introspectiva del acto fotográfico: “Cuando una mira a través de la cámara, en realidad se está mirando a sí misma. Sin saberlo, estaba buscando respuestas: una forma de entender el mundo y de conocerme a través de lo que veía.” Por su parte, Liliana Estrada indicó cómo su acercamiento surgió desde la música y la emoción colectiva: “Quería reflejar lo que más me gustaba de la música, mostrar lo que provoca en la gente, emular fotos históricas que había visto y documentar a mis grupos favoritos.”

Sandra Hernández recordó los primeros impulsos que tuvo para tomar una cámara: “Creo que, sin saberlo, estaba buscando construir memoria. Una memoria de lo cotidiano: de esos pequeños momentos que parecen insignificantes, pero que con el tiempo se vuelven esenciales para entender quiénes somos y cómo llegamos hasta aquí.”

Yolanda Andrade, reverenciada por las panelistas como pionera del arte fotográfico con rostro de mujer, por "abrir caminos" para ellas en la fotografía y dueña de una andadura que comenzó en 1976 y que este 2026 está a punto de cumplir 50 años, recordó sus inicios motivados por una reunión donde se planeaba el primer Coloquio Latinoamericano de Fotografía, con Pedro Meyer, y cómo desde entonces se involucró en el gremio y fue bien acogida por este. "Yo nunca tuve trabas para ser fotógrafa, he sido muy voluntariosa desde chiquita", dijo.

En el otro extremo, Liliana Estrada, la más joven del panel, contó cómo comenzó de niña documentando con una cámara fotográfica casi de juguete la preparación de un caldo de gallina hasta que, finalmente, un concierto de Metallica le marcó su camino: "Hoy puedo decir que puedo vivir de las dos cosas que más me apasionan, la música y la fotografía", asegura la autora de aquella foto memorable del fallecido Taylor Hawkins, baterista de Foo Fighters, que le dio la vuelta al mundo.

Más allá de sus trayectorias individuales, coincidieron en que la construcción de una mirada propia implica un proceso constante de exploración y confianza en la intuición, así como en la importancia de las redes de apoyo entre mujeres. En palabras de Vita Flumen, estas comunidades permiten acompañarse y crecer juntas, mientras que Peralta destacó que estas redes sostienen, impulsan y transforman constantemente. Estrada, por su parte, subrayó el valor de compartir experiencias, ya que aquello que una mirada descubre puede abrir nuevas formas de ver para otras.

Al reflexionar sobre las distintas generaciones de fotógrafas coincidieron en que más que sustituir miradas, éstas se expanden, enriqueciendo la forma de observar y narrar el mundo desde distintas experiencias. En ese sentido, Andrade comentó: “cada fotógrafa, cada fotógrafo aporta una mirada personal desde su propia experiencia de estar en el mundo”. 

La omnipresente IA

La intromisión de la inteligencia artificial en el trabajo fotográfico también fue uno de los temas que las fotógrafas pusieron en la mesa.

Las cuatro profesionales coincidieron en que no representa una amenaza al trabajo fotográfico; “incluso puede ser una herramienta si te ayuda a contar historias”, dijo Lou Peralta yendo un poco más allá, en esa simbiosis entre fotografía y arte contemporáneo. 

Por su parte Liliana Estrada dijo: "La inteligencia artificial aún no tiene la capacidad para documentar un concierto, así que por ese lado, estamos cubiertos".

“A mí me encanta verla en los memes. Pero en cuanto a creatividad, no he visto absolutamente nada interesante. Es intrascendente. Las fotos con inteligencia artificial son perfectas, y a mí no me gusta la perfección en la fotografía”, señaló Andrade.

Al final del coloquio, las fotógrafas compartieron pormenores de algunas fotografías de su autoría que mostraron al público. Yolanda expuso la fría y nocturna soledad de una sex shop en el Centro Histórico de la Ciudad de México; Liliana Estrada, la foto de una impecable Belinda en concierto; Lou Peralta, hilando la tradición familiar, la metamorfosis de un retrato intervenido y la reinterpretación de una "Mona Lisa" a la mexicana, y Sandra Hernández (Vita Flumen), una estampa de una madre alimentando a su hija en el centro de La Habana.

"La representación femenina ha sido histórica expuesta por la mirada masculina, por eso a mí me gusta retratar mujeres en mis fotos", dijo Vita Flumen.

Esta exposición colectiva con obra de las fotógrafas participantes permanecerá en exhibición durante todo el mes de abril en la Universidad del Claustro de Sor Juana, permitiendo a asistentes de distintas generaciones acercarse tanto a sus reflexiones como a sus propuestas visuales.

J. Francisco De Anda Corral

Es editor de la sección Arte, Ideas y Gente en El Economista. Licenciado en Ciencias de la Comunicación y maestro en Filosofía Social, por el ITESO. Especialista en periodismo de arte, arqueología, antropología, educación, patrimonio cultural, religiones y responsabilidad social. Colaboró anteriormente en Público-Milenio Jalisco; Radio Universidad de Guadalajara; Noroeste, de Culiacán; y Radio Metrópoli, en Guadalajara.

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