Mientras gobierno mexicano da marcha atrás a las inversiones de energías limpias, la automotriz alemana BMW apuesta por una mayor producción mundial de autos eléctricos e híbridos, ante la fuerte demanda, principalmente en Europa, e incrementará el ensamble a 250,000 unidades adicionales de su meta planteada hacia el 2023, donde México será un jugador tras el arranque reciente de la fabricación del híbrido BMW 330e.

“Estamos incrementando de manera significativa la cantidad de vehículos electrificados. Entre 2021 y 2023, produciremos 250,000 vehículos eléctricos adicionales de lo que se tenía planeado originalmente”, envió el mensaje Oliver Zipse, Ceo del Grupo BMW.

En agosto pasado, BMW México anunció el inicio de la producción del primer vehículo híbrido conectable 330e en la planta de San Luis Potosí, México, que será exportado para atender al mercado global, aunque no se ha precisado el monto de ensamble.

En el marco del evento virtual de BMW Group Latinoamérica con medios de comunicación, el presidente y CEO de Grupo BMW  Latinoamérica, Alexander W. Wehr, proyectó crecimiento de entre 10 y 12% en las ventas de autos para el segmento premium en el mercado mexicano, y para la región de Latinoamérica de 11.4% para el 2021.

Resaltó que México fue el mercado automotriz que mayor impacto sufrió por la pandemia del Covid-19 en el 2020, al presentar caída de 36% para el grupo BMW. Por ello, consideró que en el 2021 habrá recuperación en las ventas, “pero no del 100% sino del 50 por ciento”.

Vladimir Mello, director de Comunicación Corporativa de Grupo BMW para México y América Latina, descartó que la planta de San Luis Potosí vaya a sufrir desabasto de semiconductores, como lo han presentado otras automotrices para el ensamble de vehículos.

kg