La australiana BHP Billiton no dejará la sociedad con Petróleos Mexicanos (Pemex) ni su contrato en el yacimiento Trión en la provincia petrolera del Cinturón Plegado Perdido del Golfo de México, dado que mantiene su compromiso de dejar listo el primer activo para su desarrollo en aguas profundas en México y tomará decisiones al respecto por lo menos hasta el 2022.

De acuerdo con Stephan Drouaud, director del proyecto Trión para la operadora australiana que ganó la adjudicación de este ambicioso campo, la empresa tiene una hoja de ruta para seguir avanzando en el proyecto hacia una decisión de inversión final en 2022, que incluye la culminación del plan de infraestructura, por lo que por lo menos en 2021 no deshará la alianza con la petrolera estatal, como se había mencionado. 

Estoy seguro y emocionado de que tenemos los planes y las personas para cumplir con nuestro compromiso, que es entregar el primer desarrollo de aguas profundas en México”, aseguró. 

En una entrevista difundida por el equipo de comunicación de la australiana y a la cual El Economista tuvo acceso, el empresario explicó que las características de Trión lo hacen un campo único y muy importante, por lo que sin desmentir que BHP podría dejar sus actividades en petróleo y gas para concentrarse en la minería, aseguró que el contrato en México donde tiene 60% de participación es todavía muy importante para los planes de la empresa. 

“Hasta la fecha, hemos cumplido todos nuestros hitos y objetivos de desarrollo e inversión. Nuestro equipo está totalmente comprometido con el proyecto y aprecia plenamente el requisito de mejorar continuamente el valor de la inversión y alcanzar un alto nivel de previsibilidad de costos y cronogramas, “dijo, “nuestro plan es continuar nuestra colaboración y compromiso con nuestro socio Pemex y otros grupos de interés clave en México para que puedan apoyarnos en el logro de nuestros objetivos a corto y largo plazo. Asimismo, hemos trabajado en colaboración con nuestros contratistas para avanzar en el trabajo de ingeniería en preparación para su ejecución”. 

Para el director del proyecto, Trión tiene una naturaleza única porque aporta un conjunto diferente de complejidad (técnica, gestión de partes interesadas, entrada a un nuevo país) en comparación con los proyectos en los que se ha enfocado previamente. Este contrato de licencia con una duración de hasta 50 años es el primero en el que BHP colabora con una empresa estatal, a pesar de que cuenta con un portafolio que incluye sociedades con empresas internacionales. Además, implica un reto regulatorio bastante distinto al de otras latitudes, lo que lo vuelve “emocionante”, lo que clasifica a Trión como una de las prioridades de la empresa. 

Trión se localiza a 130 kilómetros de las costas de Tamaulipas y cerca de la frontera del área petrolera de Estados Unidos. Tiene una extensión de 1,285 kilómetros cuadrados y se calcula que podría contener recursos por 485 millones de barriles de petróleo crudo equivalente.

A finales del año pasado, la Comisión Nacional de Hidrocarburos autorizó una inversión de casi 600 millones de dólares adicionales en la caracterización de los recursos hidrocarburos del campo. Con esta modificación del plan de evaluación, se elevó de 114.020 millones de dólares a 710.34 millones de dólares la inversión destinada al campo para la evaluación de los recursos.

karol.garcia@eleconomista.mx