Aunque el presidente de la Comisión de Energía de la Cámara de Diputados, Manuel Rodríguez González, aseguró este jueves que pase lo que pase la energía solar y eólica continuarán creciendo en México, e incluso si se hacen ajustes como no cancelar los permisos y contratos que hoy celebran los privados para generación de electricidad, el resto del texto mantendrá sus efectos nocivos para la inversión privada, refirieron las mayores asociaciones de renovables en el país: Asociación Mexicana de Energía Solar (Asolmex) y la Asociación Mexicana de Energía Eólica (Amdee).  

“Incluso si se hicieran ajustes al proyecto de reforma constitucional -eliminando, por ejemplo, la cancelación explícita de permisos- sus efectos generales seguirían siendo expropiatorios”, detallaron en un comunicado conjunto.

“Expondría a México a litigios, incluido el arbitraje internacional y destruiría las posibilidades de la operación continuada de las plantas renovables de México, y más aún el desarrollo de nuevos proyectos, cancelando -de facto- la transición energética de México”, explicaron.

Y es que la propuesta del gobierno establece explícitamente que el mismo día de la entrada en vigor (...) los permisos de generación eléctrica otorgados y los contratos de compraventa de electricidad del sector privado, se cancelan. Cabe recordar que más de 99% de la generación solar y eólica del país proviene de privados.  

En entrevista con Bloomberg, el diputado de Morena, Manuel Rodríguez González, aseguró que no se trata de suspender los contratos sino de adecuarlos. 

De acuerdo con la iniciativa, la CFE se quedará con por lo menos 54% de la generación de energía y conservará la totalidad de su venta, poniendo en primer lugar la energía nuclear, la hidroeléctrica, seguida por los ciclos combinados, y al final las termoeléctricas y las de carbón. Una vez que se agote esa energía, los privados podrán vender su electricidad en el mercado. 

“Las inversiones existentes están garantizadas, no tienen ningún problema. Lo que sí es que el sistema de planeación del crecimiento eléctrico va a estar tutelado por el Gobierno”, aseguró el legislador. 

El diputado añadió que la propuesta de reforma no pone en riesgo los objetivos planteados en el Acuerdo de París, firmado en 2015, pues afirma que las energías renovables seguirán creciendo, al insistir que están garantizados los contratos con parques eólicos y fotovoltaicos. 

Sí o sí van a seguir creciendo las energías renovables, todas. No se va a cancelar ninguno de los que están operando de los parques eólicos y solares”, dijo Rodríguez González.  

Por tanto, la Asolmex y la Amdee manifestaron de forma conjunta que aunque afirma que las plantas existentes podrán seguir generando electricidad, el nuevo régimen establecería que para que puedan hacerlo tendrían a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) como único cliente posible y la empresa del Estado llegaría a determinar las modalidades de contrato, estando a cargo de los procedimientos para despachar y determinando las tarifas de las redes de transmisión y distribución, así como las tarifas para los usuarios finales. 

Además, dado que los documentos oficiales de planeación no consideran ningún proyecto nuevo de CFE en energías renovables, toda la nueva capacidad renovable tendría que ser privada. 

“Lamentablemente, la propuesta enviada al Congreso por el presidente Andrés Manuel López Obrador contradice la declaración del legislador de que se garantiza la continuidad de operación de los proyectos privados existentes”, señalaron, “la legislación secundaria inevitablemente tendría que seguir el modelo que se busca consagrar en la Constitución – que limita la participación privada en el sector eléctrico y lo concentra en el Estado –, por lo que resulta desconcertante la noción de que ésta de alguna manera pudiera matizar el enfoque”. 

karol.garcia@eleconomista.mx