En la cúpula de Telefónica España parecen tener claros los desafíos para este 2013. La compañía celebró estas navidades su habitual convención de directivos, acto al que acudieron, además del máximo responsable, Luis Miguel Gilpérez, el propio presidente de Telefónica, César Alierta, el consejero delegado, José María Álvarez-Pallete, y la presidenta de Telefónica Europa, Eva Castillo.

Entre los principales mensajes lanzados, Gilpérez destacó que 2013 debe ser el año de la eficiencia, asegurando que es la palabra clave, que hay que tener en cuenta en todas las actuaciones.

El directivo recordó la dureza del entorno económico y la fuerte competencia que se vive en el sector, señalando que se ha asistido a una reducción de ingresos, que se tuvo que compensar con una actuación severa sobre los gastos y las inversiones para asegurar la generación de caja.

El directivo dijo que el capítulo de ingresos es el gran reto para este año, asegurando que Telefónica va a buscar volver al crecimiento con mejoras continuadas de la oferta y la experiencia de clientes. Gilpérez señaló que la gestión requiere de grandes dosis de realismo y que cada uno debe ser gestor de su propio negocio.

En este sentido, la intención de la operadora es que Movistar Fusión sea el eje sobre el que pivote la política comercial, añadiendo que la fibra será el elemento clave para asentar una propuesta de valor distinta a la del resto de compañías del sector.

REVOLUCIÓN EN EL SECTOR

La compañía considera que Movistar Fusión ha sido una apuesta que ha revolucionado el mercado de las telecomunicaciones, que incluso está siendo observada atentamente desde fuera de España, además de haber ilusionado de nuevo a los clientes. La compañía indicó que su oferta integrada de telefonía fija, móvil, banda ancha y televisión, lanzada en octubre, superó el millón de clientes en el mes de diciembre.

En términos internos, Luis Miguel Gilpérez señaló que la compañía va a seguir el camino trazado por el denominado Plan UNO, programa de transformación puesto en marcha por Telefónica España en 2012. En su opinión, el plan ha permitido a la empresa este año volver a ser la referencia en el mercado.

Asimismo, el directivo pidió a los profesionales de la plantilla que sean gestores de su propio negocio, y que actúen sobre sus áreas de responsabilidad como si fueran propias. Gilpérez indicó que en 2013 los profesionales deben ser más innovadores y rupturistas, de cara a maximizar la eficiencia y dar un ejemplo de productividad.

El responsable señaló que hay que sacar más partido a los recursos, priorizando las inversiones y optimizando los gastos. Además, insistió en una de las obsesiones de Telefónica España de los últimos tiempos: la simplificación de las operativas y los procesos internos para ganar en agilidad de cara a la adaptación a los cambios.

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MFH