La Secretaría de Economía (SE) extenderá la vigencia hasta el 31 de diciembre del 2017 de un decreto que regula la importación de autos usados, esencialmente provenientes de Estados Unidos.

Entre los requisitos para internar al país vehículos usados están que se cuente con el certificado de origen y que las unidades cumplan con ciertas condiciones físico-mecánicas y estándares de emisiones contaminantes, además de que no estén involucradas en procesos legales, no sean robadas o no hayan sido utilizadas para cometer un acto ilícito.

Al haberse emitido una jurisprudencia y al no modificar el contenido del decreto, se reduce sustancialmente la posibilidad de obtener amparos de quienes tenían por negocio la importación masiva se autos usados.

Fue en julio del 2011 cuando el decreto se publicó en el Diario Oficial de la Federación (DOF), con el objetivo de regular la importación definitiva de vehículos usados de procedencia extranjera al territorio nacional y, con los cambios publicados este lunes en el DOF, la SE decidió así la quinta prórroga del mismo.

Las cuatro mayores asociaciones del sector automotriz de México, AMIA, AMDA, ANPACT e INA han demandado al gobierno federal no ceder a ningún tipo de presión que pretenda la regularización de autos chocolate o dar marcha atrás en el control de los vehículos usados. Eduardo Solís, presidente de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), destacó que la importación masiva de autos usados afecta la producción local de unidades nuevas. Otros analistas consideran que no compiten tan directamente ambos tipos de vehículos.

Según el decreto, la Suprema Corte de Justicia de la Nación se ha pronunciado respecto de la constitucionalidad de las medidas establecidas en el mismo, señalando que no viola las garantías de igualdad, de audiencia previa, de irretroactividad, a la libertad de trabajo ni al libre comercio.

De igual forma, en jurisprudencia se resolvió que es improcedente conceder la suspensión relativa a la regulación de importación definitiva de vehículos usados, al considerar que de concederse se seguiría perjuicio al interés social.

En el TLCAN, México se comprometió a no adoptar ni mantener una prohibición o restricción a la importación de vehículos originarios de Estados Unidos o Canadá a partir del 2009 con por lo menos 10 años de antigüedad y a partir del 2011 con por lo menos ocho años.

Los exportadores estadounidenses y canadienses mantendrán ese mismo derecho, pero reduciendo la antigüedad de los vehículos usados dos años sucesivamente, de modo que a partir del 2019 cualquier vehículo automotor usado podrán venderlo en el mercado mexicano con arancel cero.

No obstante esta desgravación, el gobierno mexicano impuso el requisito de que se debe contar con el certificado de origen de cada unidad que se quiera importar, para demostrar que fue producido con el contenido regional exigido en la región de América del Norte, como lo establece el propio TLCAN.

Sector automotriz aplaude prórroga

La reducción sustanciosa en la importación de autos usados fue un factor elemental para permitir al mercado interno lograr una venta récord de 1 millón 600,000 unidades al cierre de este año, por lo que ampliar las medidas de control de ingreso de unidades chocolates llevará a la expansión del sector con miras a superar 2 millones de coches a nivel nacional, sostuvo el sector automotriz.

La importación de vehículos usados extranjeros a México, de enero a octubre del 2016, suma internadas 127,862 unidades, una caída anual de 11.8 por ciento.

La ampliación del decreto automotor de importación de autos usados resulta esencial para evitar que circulen autos en mal estado y en cambio permita la plena recuperación del mercado interno, dijo Guillermo Rosales, director de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA).

La industria automotriz reportó que la introducción de este tipo de vehículos equivale a 10.2% del total de la comercialización de automotores nuevos, cuando hace cinco años era de hasta 80%, lo que mostraba el declive de la industria mexicana.

Guillermo Rosales destacó que a raíz de la investigación que realizó la industria automotriz, de autopartes y de vehículos pesados en semanas anteriores, en la que demostró repunte de importaciones por esta práctica, las autoridades actuaron. La industria aclaró que no busca frenar la entrada de autos usados procedentes de Estados Unidos, pero sí un mayor control en el ingreso de vehículos desde la franja fronteriza.

Toyota, KIA, Nissan y General Motors, entre otras marcas, celebraron también la medida gubernamental.

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