La agencia calificadora Fitch Ratings consignó que las medidas de apoyo a Pemex por el equivalente a 5,200 millones de dólares en inyección de capital y reducción de carga fiscal “son claramente insuficientes” para darle flujo de efectivo, mantener un programa de inversión, reponer sus reservas y estabilizar la producción.

En un comunicado, analistas de Fitch estiman que Pemex necesita generar un flujo de efectivo anual de entre 12,000 y 17,000 millones de dólares para mantener un programa de inversión que le permita reconstituir 100% de sus reservas y detener la caída de la producción.

El plan presentado por el gobierno para fortalecer a la paraestatal, por unos 5,200 millones de dólares, “puede ayudar a la empresa a reportar un flujo de fondos libre (FFL) neutral y que no incremente este año su nivel de deuda”.

Pero “probablemente no será suficiente para evitar el deterioro continuo en la calidad crediticia de la compañía”, consignó. En consecuencia, detalló que la calificación de Pemex puede seguir degradándose.

Fitch advirtió también que cualquier recorte de calificación a México se reflejará en la nota de Pemex, que se mantendrá en lo sucesivo, dos escalones debajo de la nota soberana.

El 29 de enero, la agencia recortó dos escalones la nota de Pemex, para dejarla en “BBB-”, que es el límite entre grado de inversión y emisiones especulativas. Y efectivamente, está dos niveles debajo de la calificación del soberano, que se encuentra en “BBB+/perspectiva Estable”.

En la eventualidad de una degradación, de solo un nivel en la nota soberana, arrastraría la calificación crediticia de la petrolera a las emisiones especulativas.

De acuerdo con el análisis de la calificadora, “es poco probable que la reducción de impuestos anunciada mejore el perfil crediticio independiente de Pemex, que es “CCC”. Esta nomenclatura corresponde a un emisor que tiene alto riesgo de impago.

Pero como la paraestatal tiene un fuerte vínculo financiero con el gobierno, la nota de emisiones conserva el grado de inversión “BBB-” con perspectiva Negativa.

Luego de que se realizó el anuncio del gobierno federal sobre el plan de medidas extraordinarias para fortalecer a Petróleos Mexicanos (Pemex), el peso mexicano mostró presiones alcistas sobre todo en los primeros minutos de transacciones.

El tipo de cambio alcanzó un precio máximo de 19.3949 pesos por dólar, con respecto a las cotizaciones de la sesión de jueves (19.2775 pesos), resultaba una depreciación de 0.61%, esto es una pérdida de 11.74 centavos.

En el mercado de cambios trascendió que en el momento de la noticia la moneda mexicana se presionó, sin embargo, minutos más tarde comenzó a recuperarse, debido a que la mayoría de los analistas le dieron el “beneficio” de la duda al gobierno federal.

La paridad peso-dólar hacia el cierre de las operaciones del viernes pasado, con nula variación, concluyó en los mismos niveles de la jornada anterior, es decir en 19.2775 pesos. (Con información de Ricardo Jiménez)

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