El ajuste de los recursos solicitados para los estudios de preinversión del Tren Maya (de 120 a 972 millones de pesos) es una muestra de que el gobierno federal ya tiene “una película más completa” sobre los alcances de la obra, lo que permitirá mayor certeza en la contratación y resultados de los mismos, afirmó el presidente de la Cámara Nacional de Empresas de Consultoría (CNEC), Alejandro Vázquez.

“Parece ser que en principio era la inercia de una idea para echar a andar el proyecto y con números no muy gruesos se hicieron algunas estimaciones. Puede ser criticable el alza del monto, pero el lado rescatable es que ya se va a hacer como debe ser”, comentó.

En entrevista, dijo que entre las complejidades que tiene el tren a cargo del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) se encuentra su trazo, porque se tendrán que tramitar diversos permisos y certificaciones con diferentes entidades gubernamentales (como los ambientales o derechos de vía) y eso resultará costoso.

Además, el representante de las empresas de consultoría del país señaló que la información pública sobre el Tren Maya vuelve a poner en la mesa de la política pública la necesidad de planear debidamente los proyectos y crear, por ejemplo, un consejo mexicano de infraestructura, integrado por la academia, cámaras, colegios, el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) y sociedad, entre otros.

“Si no queremos que (los aumentos) sigan pasando, hay que planear. Tenemos que hacer las cosas ordenadas, con criterio, apegarse a los lineamiento y normas establecidos. En las etapas que siguen, como la construcción, debe haber un presupuesto certero y tener a 100% el proyecto ejecutivo donde se definan todos los alcances”, refirió.

Atractiva licitación

Respecto a la licitación publicada la semana pasada por Fonatur para elaborar las ingenierías básicas para la construcción del Tren Maya, que cuentan con un monto máximo de referencia de 418 millones de pesos, el dirigente consideró como buena noticia que tenga carácter nacional, porque existe la calidad suficiente para realizarlas.

“Serán estudios muy complejos que incluyen, por ejemplo, la definición del material rodante (para carga, turismo y transporte), que es básico porque de ahí se parte para tener la ingeniería básica más formal del tren”, dijo.

Esta medida también ayudará a evitar futuras complicaciones por la falta de detalles sobre los trenes en los futuros procesos de licitación. La idea del fondo es ya tener claras esas características, por lo que es “prácticamente” un hecho que en esa licitación estén presentes también fabricantes de trenes.

Sobre la licitación, Alejandro Vázquez dejó en claro que hay que poner mucha atención para evitar que empresas internacionales que solamente cuentan con una razón social en México tengan participación, en algunos casos muy reciente, porque eso no garantiza que realmente conozcan del tema

“Lo importante es decir que hay capacidad en las empresas de México para hacer participar hasta la puesta en operación del tren”, concluyó.

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