Air France canceló el sábado alrededor de un 30% de sus vuelos mientras los paros y huelgas con los que los trabajadores exigen aumentos salariales parecen intensificarse.

Los vuelos de la aerolínea eran solo una parte de los problemas que han estado sufriendo los viajeros en Francia este mes. La mayoría de los trenes franceses dejarán de funcionar el sábado por la noche, cuando se reanude una huelga en protesta contra las reformas económicas del presidente Emmanuel Macron. Se prevé que esta huelga se extienda hasta el lunes.

Las pantallas en el aeropuerto Charles de Gaulle de París mostraban leyendas en rojo con la palabra "Cancelado" al lado de varios vuelos del sábado, cuando familias de Francia y Europa salían de vacaciones de primavera.

El paro de un día de Air France afectaba tanto a vuelos nacionales como internacionales y especialmente a un cuarto de los trayectos de los aeropuertos Charles de Gaulle y Orly, en París. Air France pidió a los pasajeros que comprueben el estado de sus vuelos y ofreció cambios gratuitos en los boletos.

Esta es la quinta protesta en la aerolínea desde febrero y el número de vuelos afectados va en un aumento. Esta semana, los sindicatos anunciaron nuevos paros o huelgas este mes, coincidiendo con las huelgas nacionales de los trabajadores ferroviarios.

Los representantes sindicales de Air France quieren un aumento salarial del 6% tras años de salarios congelados. La aerolínea está ofreciendo un aumento de solo 1%, alegando que superar esa cifra lastraría sus esfuerzos de recuperación.

Los paros le han costado a Air France unos 20 millones de euros (24.6 millones de dólares) al día y han golpeado el precio de sus acciones.

Mientras tanto, la compañía estatal Sociedad Nacional de Ferrocarriles Franceses _que opera el sistema ferroviario del país_ anunció que el 80% de los trenes de alta velocidad y dos terceras partes de los trenes regionales suspenderán sus operaciones a partir del sábado por la noche mientras los sindicatos llaman a otro paro de dos días.

Aproximadamente una cuarta parte de los trenes Eurostar a Londres cancelará sus salidas, y no se espera que haya servicio de trenes a Suiza, España o Italia.

El paro forma parte de una huelga de tres meses del servicio de trenes que es considerada el mayor desafío que haya enfrentado Macron desde que asumió la presidencia el año pasado. Los sindicatos ferroviarios están molestos por los planes del gobierno de Macron de abolir un favorable sistema de prestaciones que ofrece a los trabajadores empleo de por vida.

Tanto el gobierno como los sindicatos se mantienen firmes en sus posturas pese a que continúan con las negociaciones. Francia se enorgullece de su sistema de trenes, visto como un pilar del servicio público.

Macron argumenta que el estatus especial que reciben los trabajadores ferroviarios resulta insostenible en una economía globalizada y cada vez más automatizada. Los ajustes al sistema de trenes forman parte de los planes más amplios para reformar la economía francesa a fin de ser más competitivos.

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