Llegó el día definitivo para el futuro de uno de los canales de televisión más tradicionales en Colombia y cuyo nuevo administrador será el consorcio Sociedad Promesa Futura. Este grupo está integrado por CMI Televisión, NTC Televisión, RTI y la programadora estadounidense Hmtv.

Tal y como estaba previsto, la audiencia arrancó a las ocho de la mañana en el centro de convenciones Gonzalo Jiménez de Quesada y pese a los recursos de recusación de otros grupos interesados en el Canal Uno pero que no presentaron una propuesta la Autoridad Nacional de Televisión (ANTV), adjudicó el espacio que estaba en licitación.

Durante el proceso hubo algunos detractores, este fue el caso de Jorge Barón Televisión en el que su representante, el abogado Jorge Noriega, señaló que la ANTV realizó un modelo de licitación que no garantizaba la participación de todos los interesados.

Lo anterior no fue impedimento para que el Gobierno de Colombia presentara el valor base para arrancar con la parte final del proceso de adjudicación. Según la directora de la ANTV, Ángela María Mora, el sobre que contenía el resultado del estudio mostró un precio de 31.7 millones de dólares como piso de la oferta económica. Luego de una primera suspensión, la ANTV dio a conocer la propuesta económica del consorcio que superaba en 3 millones de dólares (8.5%) el piso de la concesión. Es decir, que la propuesta única era de $34.7 millones de dólares.

Los reparos no se hicieron esperar y el representante de Caracol Televisión, Jorge Martínez, indicó que la ANTV al seguir con esta adjudicación no está respetando las condiciones que fijó en el principio del proceso porque no estaba en el registro de interesados la programadora Hmtv . La directora de la ANTV aclaró que sí estaba habilitado y que no se configuraba ningún impedimento. Estas observaciones han sido contestadas el 29 de noviembre para que no se generen nuevos elementos para la ANTV , agregó la funcionaria.

Tras casi dos horas de suspensión, la Junta Nacional de Televisión aprobó la adjudicación del Canal Uno por el monto ofrecido por el consorcio. Con el visto bueno de la junta, este consorcio asumiría por diez años y a partir del primero de mayo del 2017 las riendas del Canal Uno.

Ahora la torta publicitaria que entra a competir es de 355 millones de dólares. Esta cifra fue la reportada por la Asociación Nacional de Medios de Comunicación en el 2015 en materia de publicidad, siendo inferior 4.51% que la del 2014 cuando alcanzó 371 millones de dólares.

Hasta el final, las autoridades tuvieron que explicar las quejas presentadas. Una tuvo que ver con la falta de información sobre el valor de la concesión. Tanto Caracol, RCN, Programar S.A. y Jorge Barón Televisión, manifestaron su inconformidad por la falta de transparencia que, según ellos, ha manejado la ANTV en este tema. Pero el Gobierno en reiteradas ocasiones dijo que esta recomendación fue acogida tras el informe de la OCDE.

Así, el Canal Uno entrará a la competencia con los canales privados al tratar de buscar una parrilla atractiva que proponga nuevos contenidos. Hoy en Colombia los líderes en televisión son los dos canales privados Caracol y RCN pero la entrada de este consorcio pondrá mayor tensión al sector.

Tercer Canal es la tarea pendiente de la ANTV

Una vez adjudicado el Canal Uno la lupa de todo el sector va sobre el proceso del tercer canal que, en teoría, debería iniciar al finalizar este 2016 y estar adjudicado en abril del 2017. Esas cuentas se podrían prolongar porque, hasta la fecha, no hay ningún consorcio o empresa inscrito en el registro habilitado por la Autoridad Nacional de Televisión. Justamente este proceso fue uno de los argumentos para revisar la concesión del Canal Uno, ya que los abogados de otras programadoras diferentes al consorcio ganador señalaban que el pliego contemplaba cuatro canales en operación y solamente estarían funcionando tres.