El Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) acelerará los tiempos para construir el pasillo L (como parte de la ampliación de la Terminal 2), de ocho a cuatros meses, y no aceptó dar una prórroga a las empresas interesadas en la obra para que cuenten con el tiempo suficiente para presentar “adecuadamente” sus propuestas técnicas y económicas, en beneficio del proyecto.

ICA Constructora, GIA, CICSA (del empresario Carlos Slim), La Peninsular, Constructora de Proyectos Viales de México (filial de OHL), ACCIONA, Sacyr y Tradeco, son algunas de las constructoras que solicitaron la semana pasada se ampliara el plazo (entre 15 y 20 días) para entregar su documentación.  Y no tuvieron éxito.

Originalmente se estableció como fecha de entrega el 21 de agosto y al final quedó para el día siguiente, el próximo jueves. Las bases de licitación se publicaron el seis de agosto y el fallo está previsto para el 28 de este mes.

Entre las 25 firmas que han manifestado interés en desarrollar la obra que tiene un valor estimado de 749.4 millones de pesos, también causó inquietud el poco tiempo que tendrá el ganador para construir el pasillo L con el que se podrán conectar con pasillos telescópicos siete posiciones, que hasta ahora son remotas y se debe llegar ahí en un transporte interno.

En las bases de convocatoria publicadas el seis de agosto, el AICM fijó un plazo de 114 días naturales para terminar las tareas (iniciando el próximo cuatro de septiembre y fecha de término el 26 de diciembre del presente año).

Sin embargo, en la información entregada a por la administración de la terminal a la Secretaría de Hacienda para solicitar los recursos se planteó que el plazo sería de ocho meses.

Incluso, en su momento se informó que se optó por un modelo constructivo (de dos que se analizaron) porque se harían en menos tiempo los trabajos, requeriría de una inversión menor y tendría mayor durabilidad, aún cuando arquitectónicamente será diferente a la T2.

Ahora, los cuatro meses establecidos por el AICM resultan insuficientes para las empresas, lo cual no es compartido con las autoridades, que aseguran que sí se puede hacer el pasillo en cuatro meses.

ICA intentó blindarse

Cuestionada sobre la licitación de carácter nacional, el directivo de una de las empresas participantes dijo el viernes a El Economista: La falta de obra pública este año ocasionó mucho interés en desarrollar ese pasillo, porque además puede ser un buen antecedente para construir la Terminal 3 en el 2020, pero lo raro es la premura con la que quieren terminar. Esperemos que se presente propuestas viables.

De acuerdo con el acta de junta de aclaraciones, otro tema que inquietan es la falta del proyecto ejecutivo, que según el AICM se entregará únicamente al licitante ganador (pero se desconoce el nivel de avance que tiene, quién lo realizó y quien lo valida), porque es el punto de partida para terminar en los 114 días naturales.

Además, el documento dejó en claro la incertidumbre existente sobre una eventual cancelación de los trabajos, como ocurrió con el aeropuerto que se construía en Texcoco.

ICA Constructora, que tenía “gran participación” en la terminal cancelada no tuvo empacho en preguntar: En caso de que por alguna eventualidad se presente una terminación anticipada del contrato, en la convocatoria se establece que se seguirá el procedimiento establecido para el pago de acuerdo con el artículo 152 del Reglamento de la Ley de Obras Públicas…. sin embargo, este reglamento no contempla los gastos de conceptos como: fianza, seguros, gastos de licitación, materiales de consumo y costos de personal técnico administrativos…. ¿Hay otra opción?

En respuesta, le dijeron que en caso de terminación anticipada se apelará a lo indicado en la Ley referida y su reglamento. Sin más.

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