De las 210 grandes presas que hay en el país, donde se almacena 92% de la capacidad total de acumulación, 50 se encuentran a menos de 20% de su capacidad, debido a las condiciones de sequía que prevalecen en gran parte del territorio nacional, informó la directora General de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), Blanca Jiménez Cisneros.

Explicó que, si bien el sistema de presas del país actualmente está en el nivel promedio de almacenamiento que ha tenido de 1995 a la fecha, existe más escasez de agua debido al incremento en la demanda, lo cual genera una mayor presión sobre el recurso.

Según los datos de esa dependencia del gobierno federal, en el 2002 se registró el nivel de almacenamiento más bajo, cuando las presas tuvieron embalsados 52,265 millones de metros cúbicos. Actualmente el nivel es de 65,873 millones de metros cúbicos, mientras en el 2020 se acumularon 79,492 millones de metros cúbicos.

Las regiones en donde hay menos agua acumulada en presas son la noreste, donde el volumen de llenado, respecto del promedio histórico es de 68%, y la noroeste, con 71 por ciento.

Si bien la zona centro no está en zona crítica, pues tiene un nivel de llenado de 97% respecto del promedio histórico, se utiliza más agua desde que se implementaron las medidas de higiene para contener la pandemia de la Covid-19, lo cual genera más estrés en los sistemas de distribución.

Las presas que tienen los niveles más bajos de almacenamiento están en Coahuila, Querétaro, Michoacán y Veracruz.

Por otra parte, en las presas internacionales La Amistad y Falcón se almacenan un total de 170,329 millones de metros cúbicos entre las dos, lo que significa 87% en comparación con octubre del 2020.

El Comité Nacional de Grandes presas autorizó este año que se usen 31,278 millones de metros cúbicos para riego, equivalentes a 90% del promedio de los últimos cinco años.

Mayoría del territorio, entre muy seco y sequía severa

La directora de Conagua explicó que el año pasado en México las lluvias tuvieron un déficit de 20 milímetros, es decir 3%, lo cual generó un fenómeno de sequía que afectó principalmente a las regiones noroeste y norte, así como los estados de Guanajuato, Michoacán, Guerrero y la costa norte de Oaxaca.

De acuerdo con el monitor de sequía en México, que cuenta con información desde el 2003, de ese año a la fecha las sequías más intensas en el país ocurrieron en 2011 y 2012.

Sin embargo, los registros de 2019, 2020 y 2021 comienzan a exponer indicadores preocupantes, sobre todo si las lluvias se retrasan o escasean en lo que resta del año.

Si se observan los datos de los meses de marzo de 1941 a la fecha, vemos que marzo de 2021 se encuentra en el lugar 71 de 88, muy por debajo de los niveles reportados en marzo de 2015 que fue el más severo.

Los niveles de sequía se clasifican en cinco categorías, de menor a mayor grado son anormalmente seco, sequía moderada, sequía severa, sequía extrema y sequía excepcional.

Actualmente la mayoría del territorio está entre las categorías anormalmente seco y sequía severa.

Hasta el 31 de marzo pasado teníamos 10.1% de superficie nacional con sequía extrema. Sin embargo, tenemos en categoría de anormalmente seco 31% del territorio.

La Conagua espera que para el cierre este mes haya todavía déficit de agua, pero se prevé una recuperación para mayo.

Se han atendido ocho entidades con problemas de abasto

El año pasado se declaró en emergencia por sequía en 111 municipios de los estados de Chihuahua (48), Sonora (43), Sinaloa (14), Durango (4) y Baja California Sur (2).

Ese año la Conagua realizó 66 operativos en 20 estados con problemas graves de escasez para distribuir 298 millones de litros de agua en beneficio de 820,000 habitantes.

En lo que va de 2021 la dependencia federal ha realizado ya 21 operativos para distribuir 38.9 millones de litros y beneficiar a 112,517 habitantes de 21 municipios de los estados de México, Durango, Jalisco, Michoacán, Sinaloa, Sonora y Veracruz, así como de la Ciudad de México.

Conagua ha realizado 66 operativos en 20 estados con problemas graves de escasez para distribuir 298 millones de litros de agua en beneficio de 820,000 habitantes.

diego.badillo@eleconomista.mx