Wirecard, la compañía alemana de pagos sacudida por un escándalo financiero, dijo que continuará con las actividades comerciales tras declararse en quiebra y que espera que las autoridades judiciales designen en breve a un administrador provisional.

“El consejo de administración opina que a los acreedores les interesa mucho que continuemos”, dijo la firma en un comunicado. “Aún se está revisando si se abrirán los procedimientos de insolvencia”, señaló.

Wirecard se declaró en quiebra el jueves cuando se informó que adeuda a acreedores casi 4,000 millones de dólares, revelando un gigantesco agujero en sus libros que se ha transformado en el peor escándalo de contabilidad en Alemania.

“Se está revisando continuamente si deben presentarse también solicitudes de insolvencia para las filiales de Wirecard Group”, sostuvo la empresa en el comunicado. “Con la excepción de una pequeña filial de desarrollo, las compañías del grupo no han presentado solicitudes de insolvencia”, dijo.

Wirecard se convirtió en el primer miembro del prestigioso índice DAX de la bolsa de Fráncfort en caer en quiebra, menos de dos años después de convertirse en una de las 30 principales compañías que cotizan en bolsa en Alemania, con un valor de mercado de 28,000 millones de dólares.

Bruselas pedirá investigar al regulador alemán.

Por su parte, la Comisión Europea (CE) pedirá abrir una investigación para determinar si la BaFin (Autoridad Federal de Supervisión Financiera), el regulador bancario alemán, falló en su labor de supervisión sobre la empresa de sistema de pagos Wirecard.

Valdis Dombrovskis, vicepresidente de la CE, explicó al Financial Times que envió una petición al supervisor europeo para que solicite a la BaFin información sobre cómo ha manejado la crisis de Wirecard.

Dombrovskis considera que la Unión Europea debe estar preparada para iniciar una investigación formal contra el regulador alemán por “incumplir la legislación europea” si la investigación preliminar de la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA) descubre deficiencias en la actuación de la BaFin respecto a las normas europeas sobre información financiera.

“Hemos pedido a la ESMA que investigue si ha habido fallos en la supervisión”, señaló Dombrovskis al diario británico. “Necesitamos aclarar qué estuvo mal”, añadió. La ESMA deberá responder a esta petición antes de mediados de julio.