Las ventas de viviendas usadas en Estados Unidos subieron más de lo previsto en septiembre, tras dos meses de bajas, alentadas por un mercado laboral sólido que está ayudando a los compradores a sobrellevar un rápido incremento en los precios y una escasez en los inventarios a nivel nacional.

La Asociación Nacional de Agentes Inmobiliarios (NAR, por su sigla en inglés) informó que las ventas de casas usadas aumentaron 3.2% a tasa anual, vendiendo así 5.47 millones de viviendas, el ritmo más acelerado desde junio.

Por otro lado, economistas encuestados habían pronosticado un alza de las ventas de casas usadas a un ritmo de 5.35 millones de unidades. La cifra de agosto fue revisada levemente a la baja, a 5.30 millones de viviendas.

Suben subsidios por desempleo

Los estadounidenses que pidieron subsidios por desempleo fueron más de los esperados la semana pasada, pero el total siguió en un nivel asociado con un sólido mercado laboral.

Las solicitudes iniciales de beneficios por desempleo subieron en 13,000 a una cifra desestacionalizada de 260,000 en la semana que terminó el 15 de octubre, indicó el Departamento de Trabajo.

Fue la octogésima quinta semana consecutiva en que la cifra está bajo el umbral de 300,000, asociado con un buen nivel de empleo, la serie más larga desde 1970. Por su parte, los economistas encuestados habían pronosticado un alza de los pedidos iniciales a 250,000 en la última semana.

El promedio móvil de cuatro semanas, considerado una mejor medición de la tendencia del mercado laboral porque suaviza la volatilidad semanal, subió en 2,250 a 251,750 la última semana.

Los informes confirman que los mercados del trabajo y vivienda se están moviendo en la dirección correcta, lo que es importante porque serán clave para apoyar el crecimiento en el 2017 , precisó Ryan Sweet, economista senior de Moody’s Analytics.

La fortaleza sostenida del mercado laboral podría permitir que finalmente la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) suba la tasa de interés en diciembre. El banco central estadounidense ha mantenido su tipo referencial estable desde diciembre del 2015, cuando lo subió después de casi una década.