Con el objetivo de reducir costos que podrían representar un impedimento para que sus clientes ahorren y además puedan acceder a diversos servicios financieros, la sociedad financiera popular (sofipo) Solución ASEA desarrolló un sistema de procesamiento y aplicación de pagos con tarjeta de débito, con el fin de potencializar su proyecto de minisucursales, muy similar a una cámara de compensación (switch), el cual está enfocado a ampliar la inclusión financiera en el sur-sureste del país.

En entrevista, Diego Filiberto Duque Robledo, consejero de la sofipo, explicó que la creación de este switch dio paso a la instalación de una red de minisucursales, es decir, se crearon alianzas con negocios establecidos que reconoce la comunidad, donde se pueden realizar transacciones como: pagos de créditos, depósitos y retiro en efectivo, consulta de movimientos y saldos, transferencias a terceros vía SPEI y transferencias entre cuentas propias, así como su apertura, pagos de recibos de luz y distribución de microseguros.

Por ejemplo, si una localidad se encuentra a 20 kilómetros de una sucursal, para trasladarse, una persona gastaría en pasaje como 70 pesos en ida y vuelta más la comida, entonces este switch lo que hace es que en lugar de que el cliente vaya a la sucursal, la transacción la haga en un negocio (tienditas, farmacias, gasolineras, etcétera) de su localidad , explicó el consejero de la sofipo.

Agregó que la creación de este switch hizo que la sofipo también invirtiera en compra y distribución de terminales punto de venta (TPV), emisión de tarjetas de débito propias (hasta el momento llevan 68,753 plásticos emitidos) y en todos los costos de la regulación para evitar problemas como el lavado de dinero, con el fin de crear un ecosistema que fuera rentable para sus socios, el comercio y la institución financiera.

Cobramos, en promedio, 10 pesos por operación -agregó-, porque estamos dándole 50% al negocio por su tiempo, de esta manera ganamos todos. Los márgenes de ganancias son pocos, pero nuestra labor, al final, es social.

Para la creación del switch, la sofipo invirtió aproximadamente 5 millones de pesos; sin embargo, para los otros costos operativos que se requieren para completar el ecosistema, se cuentan con 277,000 dólares provenientes del Fondo Multilateral de Inversiones del Banco Interamericano de Desarrollo, pues el proyecto es parte de las 12 Nuevas Ideas Tecnológicas del programa Tecnologías para la Inclusión Financiera.

Cuestionado sobre la creación de un switch propio, cuando se podrían contratar los servicios de cámaras de compensación, como Prosa y E-Global, que utilizan los bancos, Duque Robledo indicó que entrar a una red de este tipo es bastante caro para una entidad del tamaño de Solución ASEA, que cuenta con una cartera con un valor de 217 millones de pesos.

Además -agregó- se debe generar cierto grado de volumen, entonces uno de los problemas es que los switches actuales son caros para una entidad popular que no emite tarjetas de crédito y si nada más se impulsa con débito y prepago, el modelo de negocio no es rentable.

Eso es un problema muy fuerte, ya que se pierde la filosofía, porque tendríamos que otorgar créditos enfocados al consumo en lugar de estar dando créditos productivos, que es la filosofía de la sofipo y no incentiva mucho a la bancarización . En ese sentido, destacó que este proyecto podría ser el primer paso para la creación de una cámara de compensación privada entre varios jugadores del mismo sector.

En la actualidad, la sofipo cuenta con 34 sucursales propias y 79 minisucursales presentes en las principales localidades rurales de los estados de Chiapas, Tabasco, Campeche y Yucatán, donde habitan más de 11 millones de personas (de las cuales más de la mitad vive en situación de pobreza).

fernando.gutierrez@eleconomista.mx