Un total de 14 senadores presentaron ayer la iniciativa que propone aplicar un Impuesto Especial Sobre Producción y Servicios (IEPS) de 20% sobre el precio de refrescos y todo tipo de bebidas azucaradas como instrumento recaudatorio e inhibidor de conductas nocivas para la salud pública .

De aprobarse, dicho gravamen elevaría la recaudación en más de 22,000 millones de pesos, adicionales y no considerados en la iniciativa de la ley de ingresos que propuso el Ejecutivo.

La iniciativa, firmada por nueve senadores del Partido Acción Nacional y cinco del Partido de la revolución Democrática, hace ver que el elevado costo de atender el sobrepeso y obesidad en el país se duplicó entre el 2000 y el 2008 de 35,000 millones de pesos a 67,000 millones de pesos.

Y se estima que dicho gasto aumentará a más de 150,000 millones en el 2017. Esta cifra equivale a cinco veces el presupuesto de la UNAM para el 2012, que ascendió a 32,000 millones de pesos.

Esta propuesta del Senado va en paralelo a la iniciativa presentada la semana pasada por la senadora panista Marcela Torres, que propone elevar el IEPS al tabaco de 35 a 90 centavos por cigarrillo, con lo que el precio de la cajetilla de cigarros se incrementaría unos 10 pesos.

Esta cuota se tendría que actualizar cada año en enero, tomando como referencia el Índice Nacional de Precios al Consumidor.

De progresar la iniciativa, la recaudación por dicho gravamen, que en el 2012 ascendió a 35,000 millones de pesos, se elevaría en casi 150 por ciento.

La iniciativa del IEPS al cigarro, que elevaría los ingresos en otros 45,000 millones de pesos (los cuales, sumados a los 22,000 millones por refrescos, darían 67,000 millones), ya fue turnada a la Cámara de Diputados, donde se discute la iniciativa de ley de ingresos, y ayer fue ingresada a la Comisión de Hacienda para su dictaminación, mismo camino que deberá seguir la iniciativa presentada para un impuesto similar al refresco y bebidas azucaradas.

Al respecto, el senador panista Salvador López Brito confió en que se apruebe el aumento del IEPS al cigarrillo pues no implica desgaste político, no es antipopular y tiene gran aceptación social. En cambio, sí generaría una bolsa adicional al presupuesto en salud que si bien se está incrementando de 117,000 millones a 12,000 millones de pesos (3.3%), no es suficiente para atender los crecientes costos por enfermedades derivadas del tabaco, así como por diabetes y obesidad.

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