El gobierno de Andrés Manuel López Obrador trabajará, el próximo año, para adoptar el impuesto mínimo global, un acuerdo mundial que tiene como objetivo gravar a las empresas multinacionales y poder abordar el problema que genera la economía digital en materia fiscal.

“Se trabajará en los ajustes que requiere el marco tributario para gravar efectivamente las actividades económicas que se benefician de la digitalización de la economía, destacando los acuerdos internacionales alcanzados este año en materia del establecimiento de un impuesto global mínimo para las empresas multinacionales, así como de la reasignación de beneficios de los grandes grupos internacionales entre las jurisdicciones de mercado”, señaló la Secretaría de Hacienda y Crédito Público en los Criterios Generales de Política Económica (CGPE) para el 2022.

Hace unos meses, los países y jurisdicciones del Marco Inclusivo de la OCDE acordaron un impuesto mínimo global de 15% a las empresas multinacionales, con lo cual se tratará de evitar la evasión fiscal que muchas de estas empresas realizan y que afectan la recaudación de impuestos de los fiscos a nivel mundial.

La evasión se facilita porque empresas están registradas en países donde la tasa impositiva es baja y tienen filiales en otras regiones, en las cuales generan ingresos, pero no pagan ahí impuestos, pues son transferidos a los países donde la tasa es menor.

El impuesto también busca combatir el problema que ha generado en los últimos años la economía digital, donde empresas como Facebook, Google, Amazon y similares obtienen millones de ingresos sin tener presencia física en los países, pero por lo cual evadían en pago en dichos países.

Hacienda también señaló en los CGPE que la política de ingresos del siguiente año se centrará en “maximizar la recaudación del marco tributario vigente”.

ana.martinez@eleconomista.mx