Alemania, Dinamarca, Irlanda y otros seis países dijeron ayer que no apoyarán la reforma del mercado eléctrico de la Unión Europea (UE), previo a una reunión de emergencia de ministros de energía para discutir el reciente aumento de precios.

Los precios europeos del gas y la energía se dispararon a niveles récord y se han mantenido altos, lo que llevó a países como España y Francia a invitar a rediseñar las reglas del mercado de la electricidad.

Sin embargo, Austria, Alemania, Dinamarca, Estonia, Finlandia, Irlanda, Luxemburgo, Letonia y Países Bajos dijeron que no pueden apoyar ninguna medida intervencionista.

Los países dijeron que recibían con agrado la “caja de herramientas” que la UE propuso la semana pasada para proteger a los consumidores y personas vulnerables. Pero hicieron hincapié en que la situación de los precios es temporal ocasionada por factores globales.

Además, advirtieron sobre los riesgos de intervención en el mercado.

“(Interferir) no va a ser el remedio para mitigar el aumento de los energéticos. (...) Necesitamos un mercado más integrado”, dijeron en un comunicado conjunto.

“Dado que los picos de precios tienen impulsores globales, debemos tener mucho cuidado antes de interferir con el diseño de los mercados energéticos internos”, señalaron.

“Esto no será un remedio para mitigar el actual alza de los precios de la energía vinculados a los mercados de combustibles fósiles”.

Los ministros de energía se reunirán hoy para discutir qué camino tomarán en respuesta al alza de precios. La mayoría, hasta el momento, ha recurrido a rebajas de impuestos y subsidios.

Rusia podría usar el gas como arma política

El asesor de seguridad energética global del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, dijo el lunes que el mandatario ruso, Vladimir Putin, está cerca de usar el gas natural como una herramienta política si Moscú frena las exportaciones de combustible a Europa, que está en medio de una crisis energética.

“Creo que nos estamos acercando a ese punto, en que Rusia tiene efectivamente el gas para suministrar y decide no hacerlo, y sólo lo hará si Europa accede a otras demandas que no tienen nada que ver”, dijo Amos Hochstei.

Sostuvo que los precios del gas en Europa han subido no sólo por los acontecimientos en la región, sino también por una temporada de sequía en China que ha reducido la producción de energía hidroeléctrica y ha aumentado la competencia mundial por el gas natural.

Sin embargo, aunque varios factores han provocado la crisis del gas en Europa, Rusia es el país mejor situado para ayudarla, señaló.

“No tengo ninguna duda, y la propia Agencia Internacional de Energía lo ha confirmado, que el único proveedor que puede marcar una gran diferencia para la seguridad energética europea en este momento, para este invierno, es Rusia”, dijo Hochstein.

Rusia puede aumentar su producción de gas y debe hacerlo rápidamente a través de los gasoductos existentes, añadió.

Yuriy Vitrenko, director de la compañía energética estatal ucraniana Naftogaz, dijo este mes que Rusia estaba tratando de presionar a Europa -mediante reducciones en el abastecimiento de combustible- para que certifique su gasoducto Nord Stream 2.

De acuerdo con la BBC, ese gasoducto pretende duplicar las exportaciones de gas de Rusia a Alemania, sin tener que pasar por Ucrania. Washington teme que el gasoducto incremente la capacidad de control de Rusia sobre el suministro hacia Europa, pues reduciría la participación estadounidense en el mercado europeo del gas natural.

El megaproyecto, promovido por Moscú y Berlín, es la segunda conexión de este tipo entre los dos países, ya que la primera (llamada sólo Nord Stream) fue inaugurada en el 2011.