Analistas de Barclays, Goldman Sachs y Pantheon Macroeconomics anticipan una posición más agresiva, hawkish, por parte de la Junta de Gobierno de Banco de México en los próximos anuncios monetarios del año ante la significativa presión inflacionaria que sigue materializándose.

Estrategas de Barclays anticipan un incremento de 50 puntos base en un solo movimiento, el del 11 de noviembre próximo, que llevaría la tasa a un nivel de 5.25 puntos base; mientras los expertos de Goldman Sachs (GS) y la consultoría internacional Pantheon Macroeconomics (PM) aplican un matiz al incremento esperado de la tasa que también prevén de 50 puntos.

Ellos dos suponen que el aumento será en dos dosis de 25 puntos, durante noviembre y diciembre, un llamado que cambio tras conocer el dato de inflación de la primera quincena de octubre, pues ambos esperaban un solo aumento de un cuarto de punto para el resto del año.

“Los riesgos apuntan al alza por las nuevas presiones de los precios de energía y de alimentos. Particularmente los precios de alimentos se podrían ver afectados por la renovación del fenómeno climatológico de La Niña, que generalmente trae sequías al país”, consignaron los estrategas de Barclays en el Panorama de América Latina que titularon “Aceleración restrictiva”.

Una posición hawkish en política monetaria, alude a menos tolerancia a la inflación y se identifica como halcones los miembros del cuerpo colegiado que reaccionan contundentes ante la presión consistente sobre los precios generales.

Aparte, estrategas de renta fija y tipo de cambio de Banorte evidencian que “el mercado conserva un descuento agresivo para Banco de México” y refieren que “las lecturas de inflación continuarán ofreciendo validación del mercado para un descuento más agresivo para el banco central”.

“La curva incorpora alzas implícitas de +91 puntos base para fin de año desde 52 puntos hace dos semanas y +214 puntos acumulados para la segunda mitad de 2022. Ambas expectativas mayores a nuestros estimados”.

Como en el gasolinazo de 2017

De acertar con la proyección de Barclays, que anticipa un incremento de 50 puntos en el anuncio del 11 de noviembre, sería la primera vez en cuatro años, desde febrero de 2017, que el banco central aplicaría un incremento de este tamaño.

Quedaría atrás la gradualidad de la normalización que mantuvo en los incrementos de un cuarto de punto que aplicó en junio, julio y septiembre y se sumaría en el escaparate internacional a la sorpresiva reacción de bancos centrales emergentes como el de Chile, que recientemente aplicó un alza de 75 puntos base en un solo movimiento.

En febrero de 2017, dos meses después de iniciar el retiro del estímulo fiscal al precio de las gasolinas y en plena incertidumbre por la revisión del Acuerdo Comercial con Estados Unidos y Canadá, el Banco de México tuvo que aplicar un incremento de medio punto, el último de ese tamaño en un ciclo alcista que inició en junio de 2016.

De acuerdo con los expertos de Barclays, Goldman Sachs y Pantheon Macroeconomics, además de apretar el ciclo alcista iniciado en junio, la Junta de Gobierno de Banco de México elevará de nuevo su expectativa de inflación para el cierre del último trimestre, que actualmente se encuentra en 6.2 por ciento.

La inflación como disparador

El disparador del cambio en las expectativas sobre la tasa de México fue marcado por el dato de inflación a la primera quincena de octubre, divulgado el viernes pasado.

De acuerdo con información del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la variación anual de la inflación llegó a 6.12 por ciento.

La Directora de Análisis Económico y Financiero de Banco Base, Gabriela Siller, explicó que el dato “muestra presiones en el componente subyacente, que es el que determina la trayectoria de la inflación en el largo plazo y que alcanzó el mayor nivel para una quincena similar desde el año 1999 (22 años)”.

En efecto, la inflación subyacente que excluye de la medición el registro de precios volátiles por cuestiones estacionales y decisiones administrativas, completó 15 quincenas arriba del límite superior de 4% del objetivo puntual de Banco de México, de acuerdo con el think tank México ¿Cómo vamos?