Pese a la cifra favorable que arrojó la estimación oportuna del PIB al segundo trimestre, resulta insuficiente para revertir la contracción económica del año pasado advirtió la Directora de Análisis Económico y financiero de Banco Base, Gabriela Siller.

Además, los datos divulgados sobre el sector servicios e industrial, evidencian que la recuperación sigue guiada por Estados Unidos y por tanto es vulnerable a una desaceleración de aquel país o bien al deterioro de la relación comercial con México.

En conferencia de prensa para presentar sus estimaciones económicas, dijo que en ausencia de un estímulo fiscal que apoye a las familias en el contexto de inflación al alza y de empleos precarizados y con el telón de fondo de una pandemia que sigue latente en el país, es altamente probable que el PIB se estanque en lo que resta del año.

Informó que su escenario base para el crecimiento anual de 2021 es de 6.3%, una tasa que incorpora la expectativa de un avance de 0.35% en el tercer trimestre y de 0.45% en el último cuarto.

La estratega advirtió además que las políticas públicas poco ortodoxas de la administración, como son la austeridad y el uso de consultas populares que tienden a impactar en las reglas de operación de los negocios seguirán desalentando la llegada de capitales productivos y financieros.

Si tomamos en cuenta que es Estados Unidos es el motor de la fase de recuperación por la que atraviesa México, otro riesgo importante que enfrenta el país es la tensión comercial con su principal socio comercial, consideró.

De ahí su expectativa de una moderación del PIB para el año 2022 y los siguientes hasta 2%, donde la mitad del crecimiento será aportada por la relación positiva con Estados Unidos.

Salidas de capital consistentes

La estratega explicó que persiste la salida de capital de los bonos gubernamentales y que al 21 de julio, la tenencia en manos de extranjeros representa 19.2% del total en circulación.

En lo que va del año han salido 174,577.74 millones de pesos o 9.23% de lo que tenían en sus carteras al último día de 2020, precisó.

De acuerdo con ella, una parte importante de la salida que se ha presentado desde el año pasado, es asociada a la incertidumbre internacional y al vuelo de capitales hacia refugios como el dólar o el franco suizo. Sin embargo acotó que en el transcurso de este año se ha ido normalizando el retorno a los mercados emergentes y México ha estado al margen de esta tendencia.

Para ilustrarlo, mostró que el máximo de la tenencia de títulos gubernamentales en manos de no residentes fue en febrero de 2019 cuando tenían en sus carteras el 24.9% del total circulante.

Destacó que esta desinversión no ha desestabilizado al peso mexicano porque en el mismo periodo se ha presentado un importante flujo de dólares vía remesas y exportaciones.

Pero previó que al sobresalir la incertidumbre por el manejo de las políticas macro, es probable que sigan las ventas de títulos gubernamentales y que 2021 será un segundo año consecutivo de liquidaciones. Lo que no se ha visto en la historia, puntualizó. 

Pemex, riesgo para finanzas públicas

La experta destacó que el nuevo recorte de calificación de Pemex no motivó nuevas ventas de capital porque la emisora perdió el grado de inversión desde el año pasado y por tanto ya estaba descontado por el mercado.

Consignó que como la petrolera sigue endeudándose, está generando más presión a las finanzas públicas, pues el gobierno es quien está asumiendo el costo financiero y está ocupando recursos que podrían servir para aplicar una política fiscal contracíclica en apuntalar a la petrolera.

Es ahí donde estriba el riesgo para las finanzas públicas mexicanas y para la calificación soberana, que por otro lado, anticipa que conservará el Grado de Inversión aún dos años más.

Si Pemex fuera una empresa privada, explicó, parte de la solución de sus problemas financieros estaría ligada a la venta de activos, el pago de las obligaciones y reducir sus costos operativos. Eso le permitiría salir a flote sin ayuda de gobierno federal y sin comprometer más las finanzas públicas.

Y agregó que un reto adicional para el Secretario de Hacienda, Rogelio Ramírez de la O al recibir el despacho, será el alza de tasas que viene, pues también tendrá impacto en las finanzas públicas.

Y es que las tasas podrían seguir subiendo este año ante la presión que sí está ejerciendo la inflación, estimó.