La mayoría de los miembros de la Junta de Gobierno del Banco de México advirtió que las presiones sobre la inflación están asociadas a choques “que se espera sean transitorios” y mencionó que el riesgo es que la formación de precios se vea afectada.

En la minuta correspondiente al anuncio monetario del 8 de agosto, cuando llevaron la tasa a 4.50% en una decisión por mayoría, esos tres miembros de la Junta que consiguieron el incremento argumentaron que aumentaron las expectativas de inflación e inflación subyacente para este año e incluso para el próximo.

“Otros” integrantes de la Junta señalaron que las expectativas se mantienen ancladas. Y la mayoría destacó que se prevé que la recuperación económica continúe el resto del año.

No obstante al diagnóstico y la decisión tomada por mayoría de subir la tasa en un cuarto de punto, para dejarla en 4.50%, uno de los integrantes de la Junta subrayó que “pareciera que la nueva postura monetaria podría ser suficiente por el momento.”

De acuerdo con lo descrito en la Minuta 86, correspondiente a la reunión del 8 de agosto, el mismo integrante del Cuerpo Colegiado subrayó que “mayores ajustes a la tasa serán exclusivamente dependientes de los datos”.

Este párrafo descrito en la relatoría es leído por el economista en jefe para América Latina de Credit Suisse, Alonso Cervera como una señal para moderar expectativas de alzas adicionales, al considerar que dos subgobernadores se opusieron a subirla.

“Veo un alza adicional de 25 puntos base en septiembre. Después de eso podría haber una pausa si las cifras de inflación están en línea con lo proyectado por Banco de México. Todo dependerá de cómo viene la inflación”, refirió.

Subyacente, cabo de riesgo

En aquella reunión, donde elevaron las tasas por segunda ocasión consecutiva, “algunos (miembros) subrayaron que más de 50% de los componentes de la canasta de la inflación subyacente han registrado variaciones mayores a 4% en los últimos tres meses”.

En la misma minuta enfatizan que “el componente no subyacente disminuyó apoyado por el descenso de los precios de los energéticos, que fue contrarrestado parcialmente por mayores variaciones en los precios agropecuarios”.

Los votos disidentes

En el sustento de los dos votos disidentes, que tuvieron los subgobernadores Galia Borja y Gerardo Esquivel, la banquera central consideró que “existe poca certidumbre sobre cuál será su duración por la situación inédita que enfrentamos”.

“Sigo considerando que (los choques de precios) serán de carácter transitorio. En un marco de alta incertidumbre, optar por una postura de decisiones graduales permite establecer una mejor guía de comunicación y evitar confundir un reforzamiento con un ciclo alcista de tasas”.

En tanto, el subgobernador Esquivel sustentó que “aumentar nuevamente la tasa de interés podría transmitir la señal incorrecta de que la inflación actual tiene un carácter más permanente, lo que a su vez podría afectar las expectativas de corto y mediano plazos así como el proceso de formación de precios”.

El próximo anuncio monetario del se realizará  el 30 de septiembre.

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