Los precios al productor registraron en febrero un repunte respecto al mes previo, además de que la inflación de estos se ubicó en su mayor nivel desde hace más de dos años, de acuerdo con lo divulgado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

El Índice Nacional de Precios al Productor (INPP), incluyendo petróleo, presentó una variación mensual de 1.40%, mientras que a tasa anual se ubicó en 6.75%, su mayor nivel desde noviembre del 2018 cuando alcanzó una tasa de 7.09 por ciento.

Además, es la inflación más alta de la que se tiene registro para el mes de febrero desde el 2017, cuando los precios al productor aumentaron 11.52% anual.

El incremento, indicó Alejandro Saldaña, subdirector de Análisis Económico de Ve por Más (Bx+), se debió a los mayores precios que presentaron las materias primas, como el petróleo, acero, maíz y trigo; sin embargo, se notó una desaceleración en los precios de los bienes que son destinados al consumo interno.

Con el incremento que se dio en el mes, la brecha entre el INPP y el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) volvió a aumentar. En enero, la brecha fue de 1.66 puntos porcentuales, cuando el INPP tuvo una variación mayor, mientras que ahora aumentó a 2.99 puntos.

Asimismo, es la mayor brecha que se presenta desde febrero del año pasado, cuando fue de 3.0 puntos porcentuales, sólo que en esa ocasión la mayor tasa se presentó en los precios a los consumidores.

En industrias las mayores alzas

Por sector de actividad económica, el secundario fue el único que presentó un repunte respecto a enero, además de tener la mayor tasa de inflación en el mes. De esta manera, las industrias presentaron un aumento en sus precios de 9.77% anual, desde el dato de 6.80% del mes previo.

Al desglosarse este sector, se observó que la minería presentó un incremento de 41.42% en comparación anual, mientras que la construcción presentó una tasa de 9.22%; las industrias manufactureras de 9.22% y la generación, transmisión, distribución de energía eléctrica, suministro de agua y de gas por ductos al consumidor final de 1.80 por ciento.

En el caso del sector primario, que engloba las actividades agropecuarias, se mostró un menor aumento, al pasar de 11.33 a 7.30% en febrero.

Respecto a las actividades terciarias, en donde están los servicios, los productores dedicados a este rubro enfrentaron un aumento de 1.34% anual, menor al que se presentó a inicio de año de 1.55 por ciento.

Dentro de este rubro, los servicios de alojamiento temporal y de preparación de alimentos y bebidas mostraron una disminución de 1.46%, lo que Gabriela Siller, directora de Análisis Económico y Financiero de Banco Base atribuyó a la poca demanda que hay por la pandemia.

En el otro extremo, aquellos servicios dedicados a la salud y asistencia social presentaron el mayor aumento, con una tasa de 4.56%, seguidos de los servicios de esparcimiento culturales y deportivos, con 1.74 por ciento.

Presiones para subyacente

El Inegi también dio a conocer que el Índice de Mercancías y Servicios de Uso Intermedio presentó una tasa anual de 8.49%, mientras que el de Mercancías y Servicios Finales se ubicó en 6.08% en febrero.

Lo anterior, dijo la analista de Banco Base, podría generar presiones en el rubro subyacente del INPC y, por ende, en la inflación general.

“La inflación en mercancías finales para consumo interno se ubicó en 6.2% a tasa anual y en los últimos dos meses se encuentra en niveles no vistos desde diciembre del 2017. De acuerdo con el Informe Trimestral de Banco de México del segundo trimestre del 2016, el componente de mercancías finales para el consumo interno del INPP es el que mejor predice el componente de mercancías del INPC”, señaló.

ana.martinez@eleconomista.mx